
[a
≠ a].
De que perviva
aún la
pena de muerte en el siglo xxi, de tal disfunción hepático/lógica, qué
deducimos: esto es, que ¿matar no es igual a matar? Cuando Matar es una
misma cosa en todo tiempo y lugar, matar es matar. Un gato es un gato,
tenga 3, 2, 1 o ninguna pata, ¿quién lo duda? Si negamos la posibilidad
de matar como un derecho a un ciudadano chalado o consciente o a un
terrorista sangriento, seremos consecuentes si la negamos siempre de
manera absoluta sin fisuras ni vacilación. El Estado que es Racional
así lo dispone: no mata. Es decir, se arma aun más moralmente para
juzgar el asesinato. De esta manera por añadidura los ciudadanos
estaremos más seguros si no permitimos al Estado Leviatán esas
prerrogativas salvajes como la pena de muerte [o también la tortura.]
Si la vida posee valor en sí misma [y creo que en eso estamos de
acuerdo casi todos]: sería un contradicción legislar el quitarla y
además cruelmente y con frialdad [porque ni los mayores asesinos en
serie actúan tan profesionalmente como el Estado Asesino que aún
fomenta y "disfruta" con fruición la pena de muerte.]
Si no fuera así: entonces un terrorista nos dirá y
con razonable
credibilidad: "Si mata el Estado Asesino, ¿por qué yo no puedo matar?
Tengo derecho. El que lo haga Él me lo refrenda a mí." ¿No cree que le
daríamos argumentos? No vale dudar en este punto porque dejaríamos
abierta la posibilidad a que cualquier Estado Leviatán lo haga cuando
le parezca o asimismo cometa otras tropelías contra los derechos de los
individuos. Siempre hay "excusas lógicas" para un Estado de esta calaña
si quiere tomar esos derivaderos y con autoinmunidad y licencias
sarnosas. Los Estados pueden ser una garantía y también ciertamente un
peligro para los individuos ciudadanos por la indefensión contra esos
leviatanes implacables. Pongámosles límites y controles más efectivos.
Prohibir la pena de muerte es el mejor de los límites, y la mejor de
las garantías entre otras muchas. Y por mucho que quieran enredarlo o
justificar, el sujeto que mata es un asesino. Sea el Estado o un solo
ciudadano. La diferencia es cuantitativa: es decir, si el Estado mata
en nombre de la ciudadanía, cada ciudadano participa en lo que le toca
de ese asesinato colectivo [como en el film Furia, "las masas no
piensan", en el fondo la ejecución fría y estatal es un linchamiento
sádico y se acerca a la parte más irracional y animal del Hombre], y no
cree que ¿ya es hora de superar ese estado incipiente de la evolución
en este caso? No podemos seguir dando argumentos a nadie ni a nada para
el "asesinato legal" como si fuera un "derecho arrogado" en ninguna de
sus formas [como también por ejemplo su hermano mayor, la guerra
preventiva]. Entonces, a qué atenernos en este mundo si permitirmos
quebrar los fundamentos más elementales, y cuando los Estados son los
primeros en quebrarlos. Por supuesto, los ciudadanos no debemos
permitírselo. Aun nos queda la paz y la palabra.
[a = a]. Porque si
matar es igual a matar
desde la Lógica más demoledora: El que dicta condena a muerte y la
ejecuta, ¿no debería morir a su vez ejecutado y así en un sinfín de
cadalsos y verdugos y víctimas y asesinos?, ¿quedará alguien con vida
para explicar esta paradoja? Habrá que detener la sinrazón de una vez
por todas en algún momento de inflexión de esta Cinta de Moebius. Me
pregunto también de qué cueva prehistórica han salido los promotores
fósiles de esa miserable y mezquina manera de juzgar, de entender qué
es la Razón y qué es la Justicia. Tal vez Piensen aún con el Bajo
Vientre o no hayan pasado de la forma del Escorpión en sus tantas y
varias metempsicosis sin mejorar en absoluto...
Nihil Scitur
]No hay libros más endiabladamente bélicos que los del Antiguo
Testamento. Un fantasma recorre sus páginas en forma de azote bíblico.
El dios de la venganza: cruel, irascible y mezquino, emplea la
violencia y el castigo como el que reparte bendiciones, desolando la
tierra con arengas militaristas; Yavé, el señor de los ejércitos,
santificando la guerra, la muerte, la hambruna y otras ingeniosas
calamidades. No es extraño que sean una copia a su imagen y semejanza
quienes le rinden pleitesía de hinojos y a plegarias piadosas. Parece
ser que no está de moda el dios de la compasión y la paz. Quien quiera
oír que oiga...
Nihil Scitur
]Habrá circunstancias que la Izquierda y el
Nacionalismo podrá
trabajar en ambos campos en la misma dirección y buscar sus objetivos
más o menos posibles o no, pero creo que no siempre será conveniente al
mismo tiempo y a la misma velocidad. No son excluyentes, pero en
infames ocasiones se hacen la puñeta uno al otro. Se convierte entonces
en una dualidad mal llevada como la del lobo estepario
en cuya boca
conviven contradictoriamente el sabor del chocolate y la sangre.
Habrá circunstancias, como en las actuales en España, cuando hay
fuerzas muy conservadoras todavía insistiendo en transportarnos a otros
tiempos de involución y reaccionarios, que deberán unir sus fuerzas y
aplazar la lucha nacionalista [por supuesto, lícita y sobre todo
natural y con ansia federal] y luchar por una sociedad de izquierdas
aún por construir y mejorar, de una Democracia aún más potente contra
fuerzas ya podridas y contaminantes que reptan de no sé qué caverna.
Unirse para implantar un modelo de libertades y derechos que sea tan
sólido que aunque gobierne la derecha alguna vez no pueda ya
desinstalarlo como intentarán. Es decir, están condenados a entenderse
en el caso que ambos entraran en colisión: el Nacionalismo y la
Izquierda y, sobre todo, es más que inteligente hacerlo así. El
Tripartito [o la "Entesa"] en Cataluña es una buena solución más o
menos imperfecta, aunque parece que no funciona porque continúan
priorizando unas cosas sobre otras, unos sobre otros. Aunque me
complace ese esfuerzo. Creo que no es momento para esas luchas ahora
cuando la derecha está en un punto de agresión tan gravemente
pronunciada. De esta manera lo que conseguiremos es que la derecha
venza una tras otra por la división y las luchas intestinas de la
Izquierda [que es al fin al cabo nuestra forma de entender el mundo y
racionalizar su caos con justicia social, con sensibilidad hacia los
que menos poseen y a los que más sufren por políticas de indignante
desigualdad, por políticas que exacerban el poder del mercado o el
poder de los que más poseen a costa de la mayoría, etcétera]. A mi
juicio, el bien que suponen estos objetivos siempre están [o deberían
estar] más allá de las naciones.
Por ejemplo, no entiendo a la izquierda abertzale, cuando estamos en un
tiempo que la Izquierda comienza a resurgir de sus cenizas, ¿qué COSA
priorizan? ¿No serían más útiles si moderaran sus posiciones para ganar
la partida a esta derecha especialmente movilizada? Porque parece que
el sustantivo Izquierda con que ripian no es más
que un adorno que no
significa nada. Nada es su nombre. Está vacío de contenido con esa
vaciedad que algunos llenan de violencia y sangre y así en un círculo
vicioso con que retornan otra vez a la inutilidad, a la nada. ¿No sería
más inteligente [para ustedes] y para el conjunto progresista entrar en
la cordura donde hay esperanza, hay acción política y además útil, es
decir, que lleva a alguna parte, sirve para algo? En verdad, lograrían
algo más moderándose que con esa tesitura de bajo badajo arcaico.
Realmente, ¿piensan ustedes en los demás o les importa un rábano
purpurino? Pues, que les importe la gente [incluso, más allá de sus
fronteras] es como el buen amor en Política.
Hagan uso por fin del
sustantivo Izquierda. Todos se lo agradecerán...
No entiendo los nacionalismos que no ven la oportunidad histórica en
este momento para la Izquierda moderada y democrática e
inteligente de
nuestro país para reforzar los pequeños y a la vez importantes cambios
ya aplicados y forzar los que tienen que venir contra esos extraños
zombies falácicos que se levantan en otra onda sobrenatural de sus
tumbas con un mensaje y un modelo dextrógiro de antigua hechura y
oscuro y triste. Envidio a la derecha en una sola cosa: que está
movilizada para sus fines. ¿Para cuándo la movilización de una
izquierda realista y moderada, que busca el término medio y cierto
equilibrio, que busca la paz, la convivencia y las mejoras sociales?
Es posible que se me malinterprete en asunto tan sensible para algunos.
Es verdad: yo no soy nacionalista [ni siquiera del que me corresponde
por mi nacimiento, del que no soy creyente ni lo seré: he viajado
demasiado para eso] aunque nací en Madrid y mi lengua materna es el
castellano de uno de sus distritos, un barrio obrero al este del Edén,
difícil que fue donde cayeron antaño todas las plagas: el desempleo, la
droga, la desmovilización, el fracaso escolar, la delincuencia. Pero en
el que ahora actualmente hasta vence el Partido Popular, otra plaga
más, que es la derecha más reaccionaria de las habidas [y
estratégicamente populista y demagógica y dura] en toda la Democracia.
Cosa impensable hace unos años. Me duele bastante que el discurso
extremo nacionalista no tenga esta situación en su cabeza como grave
para la Izquierda si otra vez gobernara esta gente oscura y gris y
triste y reminiscente, cuando creo que está en peligro nuestro modelo
de sociedad, de libertades y derechos más extensos a minorías y no
minorías, de más extensa y mayor solidaridad social, de dar a los
servicios públicos la dignidad que merecen. Todavía nuestra sociedad
necesita de los toques finales [o pequeños, pero definitorios para el
futuro del país] porque existen al parecer demasiadas reminiscencias
del reciente y vomitivo pasado de España conservadoras y autoritaristas
y nacionalcatólicas, etcétera: que se hacen oír ruidosamente
como
histéricos y acorralados e infantiles elefantes en una cacharrería.
El Nacionalismo parece que se ha convertido en
fractura para la
Izquierda. Pero que no impida avanzar a la Izquierda
porque está al
tanto de estas disensiones, al acecho la derecha vieja y rancia [y su
deforme y hediondo nacionalismo español de Nodo en blanco y negro]
esperando su momento para morder con rabia, con una mordedura tal vez
difícil de revertir y que desilusionaría a muchos de los que somos, de
los que estamos en esta lucha para crear algo bueno y justo, solidario
y pacífico.
Nihil Scitur
___________
* Publicado también en socialdemocracia.org
- Políticas nacionalistas o de Izquierda o al tiempo ambas, pero...
]
El Socialismo que venga deberá resolver los problemas que produce hoy
el sistema heredado [el nuestro actual, el del depredador inconsciente,
el que cree que poseer más y con ansia es vivir mejor], y aparece como
una precipitación alquímica o síntesis de la Historia: que
es la que
es, el que ha surgido vencedor de años de competencia diría
que extrema
de un bloque y de otro desde mi punto de vista históricamente fallidos
ambos sin paliativos. Es verdad que aquél [el soviético "kagebé"] fue
un desmoronamiento por putrefacción política, moral y económica y hasta
medioambiental, aunque la Rusia "democrática" de ahora es un engendro
cuasi mafioso, oligárquico y regentado por los zares del gas y el
petróleo: donde el autoritarismo, la injusticia y la pobreza es
galopante, y me pregunto ¿deseaban realmente los rusos esta cosa
innominada que el dios de las travesuras ha parido por detrás? Éste y
aquél: un desastre de tomo y lomo. Una ruina, pero también una lección
en cuanto que nos enseña que no es conveniente, ni recomendable poner
corsé y herrajes y bocado a las personas que no quieren llevarlo como
pesadas catenarias para empujar una locomotora profundamente averiada
como era aquel sistema del este de Europa que fue. Un sistema
enrarecido y deprimente y opresivo y, paradójicamente por lo que
pretendía sobre el papel, desigual e injusto.
Asimismo, por yuxtaposiciones históricas, también podríamos también
citar el sistema chino, primo y hermano del que fue, pero al que
actualmente se me antoja denominarle como el extraño caso del señor
Hyde que devoró en carne viva al doctor Jeckill delante de sus hijos
para horror de todos: con lo peor del anterior [el comunista "maoalgo y
no sé qué"] y lo peor del nuestro, el capitalismo lobo feroz y
hambriento y animal estúpido, mezcla de veneno torrefacto y natural y,
lo que es más inquietante, en expansión y, al parecer, ampliamente
consentido por el Occidente democrático. A nadie se le escapa que se
realizan buenos negocios en China, pues, los trabajadores de allá [y en
toda Asia como en otros terceros mundos] son baratijas de usar y tirar
y manejar, que es el peor desprecio a lo más esencialmente humano, a la
dignidad de cada hombre: esa nueva esclavitud del siglo xxi para los
estómagos siempre insaciables del mundo rico [el nuestro] y muchos
espabilados que seguramente leyeron aquella fábula de aquellas ratas
que buscaban donde estaban las oportunidades, es decir, la búsqueda del
codiciado queso [manchado de no sé qué sustancias]; pues, lo importante
para estos rostros pálidos, afilados colmillos es
el máximo beneficio a
costa de esto, lo otro y lo de más allá, porque como cada cual es dueño
de su conciencia y de cómo la engaña y también anestesia mientras
muerde lo que se le ponga delante como un zombi, así nos va; ese
capitalismo desatado, esa fiera que es con bastante mala leche y
malcriada que acecha, come y duerme también en nuestra propia casa,
Europa. También en España, cosa que representa maravillosamente como
buenos hijos putativos que son del engendro mecánico: la derecha
española, el falsete y marrullero Partido Popular. [1]
Cuba es un paradigma que me escama, sin embargo, capaces de lo mejor y
lo peor como si tiraran de ella cuatro salvajes caballos y quisieran
romperla como castigo divino impuesto por otros que merecen peores
castigos. Podría ser el país más avanzado de Latinoamérica [y de hecho
lo es en lo sanitario, la educación y otros logros sociales sin
parangón en esta zona del mundo. Hay que recordar que el índice de
mortalidad infantil es menor en Cuba que en los Estados Unidos y eso
dice bastante]. Pero no les permiten evolucionar a mejor, a mi juicio,
y además se ha detenido en el tiempo con un proyecto personalista
y
antiguo. ¿Dónde se ha quedado la Revolución Permanente? Es
verdad que
no es culpa de Cuba exclusivamente, aunque la responsabilidad no es
eludible. Entiendo que no quieran abrir el puño en el tira y afloja que
sostienen durante demasiados años con el neocón Estados Unidos y su
infame bloqueo [siempre denigrado en Naciones Unidas como es natural
cada año en votaciones de su Asamblea General]. Creo que es el orgullo
del anticolonialista el que habla y actúa y reacciona. Y entiendo que a
las autoridades competentes en esta circunstancia histórica se les haga
difícil abrir la mano, y así se mantenga una cadena de opresiones y
carencias democráticas y materiales para los ciudadanos. No obstante
imagino qué sucedería si encontraran más facilidades por parte de
quienes les presionan injustamente, si el bloqueo cesara, sin duda, es
sólo un deseo: y así comenzaran la vía del socialismo democrático.
Comenzaran donde antaño lo dejaron después de derrocar a aquel
sanguinario dictador que fue Fulgencio Batista jaleado y mantenido por
los Estados Unidos para beneficiarse a Cuba y repartírsela unos cuantos
a costa de la mayoría y de los pobres de la tierra, pues, no hay que
olvidar el origen de donde viene esta Cuba y creo
que lo explica todo,
aunque hay que decir también que no lo justifica todo. Asimismo por
descontado a partir de ahora los cubanos tendrán que plantearse
seriamente a dónde quieren ir y de la mano de
quién para engancharse
con el futuro. Bien quisiera que fuera España, Europa. Porque esa
coyuntura no es prorrogable indefinidamente en el tiempo...
Ahora toca: tengo que pasar revista al sistema de los sistemas, a la
neuro-antipática madrastra de entre los sistemas
habidos y por haber,
aunque arriba lo haya adelantado. Y esto es lo que hay, como una
fatalidad histórica. Aunque algunos opinan que es el mejor sistema de
los posibles. Pero tenemos que domesticar a la fiera, este capitalismo
alias cuando decís libertad, sólo decís libertad de mercado
y maximizar
los beneficios y exprimir el jugo del planeta y de las gentes sin
medida pisoteando lo que sea por adoración sacrosancta a los más
elevados balances de cuentas y el dinero. Como decía aquel
economista
norteamericano, John Kenneth Galbraith, [por cierto, no sospechoso,
cuanto menos, de rojo]: el sistema capitalista, que colea como un
animal furioso, genera demasiado sufrimiento en las personas y alcanza
a veces niveles alarmantes, y por qué no domarlo más o menos, es decir,
humanizándolo: priorizando lo solidario y el bienestar social
sobre lo
más egoísta y destructor. El domador. El mejor domador que
se me
ocurre, el mejor que tenemos a mano: es el Socialismo
Democrático que
anda proponiéndose en Europa, el que quiere resolver problemas no
usando al hombre como objeto o medio de producción, sino como sujeto;
no como materia prima o consumidor solamente o como ciudadano de
segunda o tercera clase según interese mientras no sea
desechable
porque no produce demasiado, sino como individuo humano que
posee
derechos políticos, sociales, etcétera desde su nacimiento que nadie
puede pisar impunemente, ni eludir de ninguna manera, pues, para el
estado y sus políticos esos derechos deberían ser tareas
vinculantes y
bienes protegidos por los tribunales de justicia; no como
kafkiano
objeto del deseo usable, pequeño y manipulable, sino como quien puede
defenderse incluso contra la desinformación, contra el estado y contra
otras similares y poderosas superestructuras de hormigón armado como
grandes corporaciones y emporios energéticos que hacen y deshacen o se
manejan como monstruosos topos [en ocasiones, gobernando en la sombra].
En fin, los trabajadores [que después de tantos tantísimos años y
sangre de lucha obrera desde la izquierda han obtenido unas magníficas
perspectivas, al menos, en Europa] son personas, no medios de
producción o cosas mercantes o mercancías. Parece una perogrullada,
pero hay que insistir en ello, pues, en la práctica no son tratados
como tales; y no apetece y sería un tragedia un volver a empezar desde
el principio perdiendo parcelas ganadas con la derecha política, los
neoco[po]nes y los libresalvajes del mercado al acecho. Por
tanto, para
los trabajadores el Socialismo debería ser y convertirse otra vez en su
casa bajo cuyo tejado anden seguros y cómodos: la casa común que les
defienda. Imagino que con esa fiebre de reducir los gastos de
mano de
obra [y otros de ahí y de allá] estarían gustosos algunos empresarios
de poseer esclavos otra vez como bien hacen globalizando
sus industrias
con anuencia de gobiernos, cuanto menos, dudosos y baratos;
llevándolas
adonde los gastos de localización y de la mano de obra es mínima, casi
nula o sangrante [a veces sólo haría falta que llevaran cadenas en los
pies como antaño], donde los derechos sociales brillan por su ausencia
en una realidad sucia. Por supuesto, así no es extraño que los
beneficios se tripliquen o más; y qué felices son esos sinvergüenzas,
de seguro, que sus patronales les otorgan premios de la excelencia
empresarial que colgarán en sus despachos como esos trofeos cabezas de
animales ganadas a tiros en safaris africanos o asiáticos o
latinoamericanos y, por supuesto, son envidiados como héroes por sus
fortunas por el resto de algunos mortales y patriotas
[que si pudieran
harían lo mismo]. Dinero, dinero, dinero. La religión del dinero
siempre tan rentable para sus acólitos genuflexos, siempre tan
deshumanizada como necia...
Diré también que nuestro sistema es mórbidamente consumista y
despilfarrador y erosivo para el medio ambiente, para las personas.
Todo el mundo acepta esta premisa, pero nadie opera el cáncer. Nadie
quiere ser el primero, porque estaría en desventaja con el resto en la
insostenible carrera del despilfarro y la erosión y el beneficio
suculento [viandas para hoy, hambre para mañana, sobre todo, para los
que menos poseen, las mayorías de este planeta, como está visto].
¿Tendríamos acaso que cambiar un modo y un estilo de vida tan cómodo
como idiota? Cada cual responda como quiera, pero recuerden que todo es
finito, al menos, en esta dimensión espacio-temporal. Al menos piensen
en sus hijos y sus nietos, o sólo piensen un poco sin más si tuvieran
tiempo; aunque es bien sabido que algunos no cambian nunca,
ni
convenciéndoles en presencia de la evidencia más meridiana. En estos
casos, el dogma
neoconservador-y-libre-cambista-sólo-que-de-libre-no-tiene-nada es una
enfermedad incurable. En fin, este asunto sin duda necesita
más acción
y menos palabras, y que les pongan la vacuna que necesitan:
que pierdan
las elecciones democráticas, una tras otra, los de la derecha con sus
máscaras divertidas y diferentes que se gastan, pero iguales en el
fondo y la forma, según la circunstancia y la coyuntura de cara al
público, pues, son expertos en saber decir, según interese para seducir
a los ciudadanos, lo que NO piensan verdaderamente, lo que tienen en
mente y no quieren confesar hasta que ya se desenmascaran y entonces es
tarde. Que quieren como siempre han querido una sociedad de ricos y
poderosos y poseedoras clases caciquiles manejadores del cotarro, y de
pobres y trabajadores con mayor o menor indefensión así fácilmente
manejados tanto aquí como en otros hemisferios; de clases dirigentes
conservadoras imponiendo un modo de estar en el mundo
unidimensionalmente, marginando, despreciando, anatemizando a los que
no profesan sus normas, estados y costumbres. Recreando un país a su
imagen y semejanza, para los pocos, para los suyos, para su clientela.
En suma, parece que se corren con el Poder y sus cohortes. Es una
lástima que algunos trabajadores que les votan [a la derecha] no
adviertan que también votan contra ellos mismos.
Este Socialismo europeo ha de trabajar como un
equilibrista de altura:
con lo que hay, con rotos y remiendos del pasado, del presente y
enfocándolo hacia el futuro con sensatez, con memoria, con fluidez.
Enfatizando en lo importante, las personas y sus derechos [para mí,
entre otros] especialmente los sociales con la mejor herramienta que
tenemos a mano: la redistribución de la riqueza,
discrecionalmente a
través de buenos y nutridos servicios públicos que garanticen derechos
esenciales como sanidad, educación, vivienda, seguridad social, mas no
subestimando las leyes de la economía en la que desgraciadamente
estamos inmersos; y domando este neoliberalismo selvático en alza:
triturador de carne humana y tierras y mares y atmósferas y principios
y derechos humanos tan necesarios como el saciar el hambre. Y además
para complicarlo en mayor medida: este Socialismo no debe caer al vacío
o se convierta tristemente en insubstancial e insípido o estafador [a
mi juicio, como el laborismo de Tony Blair].
Pues, aunque la autopista
por la que avanzar es ancha y flexible, creo que también posee sus
clarísimos límites en los principios y en los objetivos reconocibles
que la identifican o la refutan de manera natural para nosotros: los
que creemos en el Socialismo que recorre Europa a esta altura de los
tiempos.
Es apasionante y desafiante el trabajo que le espera; le depara el
error, pero también el éxito. Creo fervientemente que este Socialismo
exquisitamente democrático es para este problemático siglo
que ya gatea
la mejor manera de tratar con la materia de la que estamos hechos: lo
frágil humano y tan inmensamente diverso [que además sueña con otro
mundo que es sin duda posible].
Yo creo en esta izquierda moderna, progresista, valiente como
solución...
Nihil Scitur
___________
Notas de advertencia.
[1] Por ejemplo, la conservadora y mostrenca derecha del Partido
Popular en los gobiernos regionales de las comunidades de Madrid y
Valencia donde gobierna conjura para terminar con la Sanidad pública y
así andan en infames vías hacia la privatización progresiva de ese
nuestro bien más preciado y así regalarlo al mejor postor. Es decir,
entregan al capitalismo febril del que son profetas estridentes, a las
leyes del mercado el destino de la Sanidad Pública, y sabemos qué
sucedería en esos casos: sabemos que la salud no importa, sólo el
beneficio con sus recortes famosos; sabemos que lo que es un
derecho
esencial en nuestra democracia se convierte en moneda de
cambio y en
otro eslabón hacia la desigualdad: pues, habrá mejor sanidad para unos
que para otros que serán la mayoría. Es evidente que la clientela del
Partido Popular le exige el pastel que nos pertenece a todos para
repartírselo como carnaza...
___________
* Publicado también en socialdemocracia.org
- Apuntes y reflexiones tal vez delavazadas para una idea del
socialismo que viene.
]Mientras que descifro [y por
Cibeles que lo pretendo
con
terqueza] lo que hubiere [y con tristura] debajo del vuelo
del moscardón y aun debajo
de los tantos dimes y diretes de
los idiotas, y aun más cerca
del suelo donde zascandilean las
sabidillas cucarachas,
donde rechinan en folclóricos
patinajes y otras viles danzas
con sus tantas patitas un poco
retorcidas como nudos
de a ocho acompañándose de aplausos
jondos
y risas mochas y el hiperbárico asombro
de
aquel abducido público;
y mientras que a fe yo asumo honestamente
que la ecuación no
cuadra y la igualdad que resulta
no es todavía un juicio
válido, y todavía incluso me parece
sólo una hipótesis [o al
menos, materia oscura]
hasta que la x no
sea difusa o la y
suficiente y operativas
conjuntamente, y diría casi además
que se ha de sospechar de si hay un margen de error o residual
distorsión en el lanzamiento. Así que para bien por sana prudencia
necesariamente se ha de establecer, en su caso, un plan
de
correcciones póstumas y breves, pero buenas
disculpas...
aquellos gentiles por encima de la redonda natura
de la
verdad cenan lixa lengua de escuerzo y rumian lo mismo
y
parlan y anuncian bárbaras afirmaciones, y pactan el ostracismo
de los otros porque les caen del cielo seráficos mendrugos junto
a coprolitos de laxa sabiduría ya maduros, o parlamentan
con
el asno académico don "Qué alto concepto
de mí
celebro lobo
con vellón de oveja" [en fin, claro
¿qué podría
aprender de
los humildes? Él Que Es
el Excelentísimo que no lee demasiado]
para pedirle en
gravitatoria audiencia
oh, neutrales
consejos
acerca de los bogavantes en hoteles de cinco estrellas
y lo
torticero de quienes no gustamos del lujo por incongruente
con
este paciente planeta y dos tercios
de sus habitantes sin
puta suerte
ni rala fortuna;
aquellos comensales chapotean en su menguante océano
de
jiliput en mesiánicos tonos, o en charcos de muy agria leche
como cotorras dispépticas sin quietud. E incluso se cuelgan a la orilla
del probóscide el ideario zote antes de parir miasmas y decirlas,
o bien explotan sus quistes silvestres y fobias en racimos
engarzados como ristras de perlas blancas sin probable mácula,
y en histrionismos dicen patrióticamente mano en
pecho
o más
alto de cara al sol
[después del ya protocolario zullón]
con mala sangre cosas que parecen buen pote y santa ciencia,
a la vez que pochan [y reducen a la enésima] la eidética cebolla
en aceite de ricino superior. Por supuesto, luego purgan
por
sus tantas patitas abajo abajo en dicharacheros arroyuelos
que parecen palabras, frasecitas, párrafos
en bobélicos
dialectos, mas lo cierto que es sólo,
como dijo el filósofo,
distinta y claramente:
sólo mierda y
hondísimos regüeldos...
Nihil
Scitur
]La pluralidad
de ideas en un parlamento es
a mi juicio, por supuesto, la medida de la fortaleza de una Democracia,
y cuanto más y mejor representadas mayor será el valor democrático de
su resultado en la gobernación de un país. Puesto que tendrían la
obligación y necesidad de parlamentar los unos con los otros y, pese a
la dificultad que supone en llegar a intersecciones y consensos y a
puntos de vista en común, los acuerdos tendrían el valor genuino de la
Democracia [y hasta olería incluso a santidad en este Templo].
No sólo estaríamos mejor representados porque
estarían las opciones más diversas, sería un Parlamento
ricamente
representado y en el que los adversarios tendrían que pactar y no
podrían imponer ni pisar a rodillo: el diálogo y la educación [y el
oído y la mesura] es el primer beneficiario. El pacto. El acuerdo.
Personalmente tengo una atávica repulsión por las mayorías absolutas,
por aquello de absoluta o absoluto o absolutismo [y mucho más en
radicales o, más o menos, posiciones extremas como algunas hoy en
nuestro país que hayan calado, sorprendentemente, con gran aceptación
del público]; pues retrotrae a viejos estigmas históricos, pese a que
gozamos, como es obvio, de una fuerte y potente Democracia como la
nuestra. Pero hay dogmatismos que no me son simpáticos ni me dan
confianza y no me inspiran más que repelús [1]: con ansia de sangre o
violentando en algún caso, o en otros de imperializar sus resecos y
marchitos dogmas de catecismo patriognómico o quasi o enteramente
religioso rayando la intolerancia y la exclusión como últimas
voluntades a todos los mortales y más allá: cuando la Diferencia
en
todos los órdenes es la esencia de nuestra sociedad, y eso es en efecto
y con énfasis lo que hubiera que enseñar a lo educandos [como bien lo
hará Educación para la Ciudadanía entre otras cosas de utilidad en una
Democracia europea y contemporánea].
Sin duda con la Pluralidad cesarían los
"absolutismos" de las mayorías
absolutas y además y especialmente el ciudadano [que no súbdito]
sentiría el parlamento como suyo y que su voto al "pequeño" tendría una
utilidad con la sensación que participa porque en ese caso los partidos
pequeños o medios tendrían algo qué decir en la gobernación del país.
El ciudadano como individuo tendría la sensación de que su voto
aparentemente pequeño no es inútil, sino que es una parte necesaria del
todo. Probablemente habría menos abstención en los comicios electorales
y la Democracia ganaría por puntos y noqueo a tanto fascimoide
[y/o también interesado en mejorar los negocios propios, de familiares
u
otros satélites ideológicos o económicos] que hay suelto por ahí con
ansia de poder o poderes y cartas blancas para hacer y deshacer a su
antojo...
Todos los votos son necesarios y hasta el
más pequeño, porque
si juntamos todos los pequeños o medios contra el grande y resulta que
vencen en buena y lícita lid en el caso que se pusieran de acuerdo en
el gobernar y de qué manera o cómo y hasta dónde y cuándo: el más
votado no es el vencedor ni tiene que ser porque sí el que gobierne por
mayoría simple, sino que el vencedor de unos comicios, en verdad, es la
suma de cada uno de los votos de quienes convergen en los pactos o
acuerdos que se alcancen desde la diversidad, o de quienes demuestran
la flexibilidad del junco y menos codicia de poder alcanzando consensos
al menos parciales con el mayor quórum posible, con los que quieran
realmente hacer Política para que crezca y mejore
nuestro país y no
obstaculizarlo y frenarlo, o exasperarlo y envenenarlo como los PePito
Grillo con mala saña y malas artes de pesca en grandes o estúpidas
marejadas. Porque todos los votos cuentan, porque todos los ciudadanos
cuentan desde el marginal hasta el pijo, no excluyendo a ninguno, no
desvalorizando a nadie y su correspondiente voto. Todo voto construye
la pirámide de la Democracia y la consolida más viva y fuerte, cuyo
vértice y punta del iceberg caliente es nuestro parlamento o
parlamentos en esta nación de naciones.
Respeto poco o nada a quien desprecia el valor de
un solo y al parecer diminuto voto, a quien
desprecia a ese ciudadano
que vota. En fin, su desprecio no tiene límites el de esos fascismoides
que piensan en una Democracia devaluada que les favorece, a ellos y a
sus amigos y su clientela. Y como les conviene imagino que querrán
revisar y retocar la ley electoral a su imagen y
semejanza,
confeccionarse un traje a su medida [y así parece ser que alguno lo
pretende]: para que el absolutismo de las mayorías absolutas se
enquiste con el estilo del ordeno y mando y decreto y arrollo
y termine
en la tristeza y con nuestra Democracia, o se enquiste el bipartidismo
ceniza más tonto y entristezca y desanime a los ciudadanos que votan y
quieran participar así o de otras maneras en política. Pero lo peor es
que, como consecuencia, desemboque nuestra Democracia en un mar gris
sin viveza participativa como en Estados Unidos con las abstenciones
más altas, y se le robe la energía y la color que la rejuvenece y es la
envidia de nuestro entorno.
No sólo hay dos polos en la tierra, sino tantos como la pluralidad de
mundos hay en el universo. Nadie ni nada es el centro gravitacional [y
tampoco conviene que lo haya ni consentirlo fácilmente, porque devora
toda luz y materia en derredor y lo funde a negro], y en Democracia
mucho más que eso: o todos somos parte o, en caso
contrario si no se
cumple la premisa, faltará algo o carece de lo fundamental y todo se
irá a la basura, y en basura se convertirá paulatinamente comenzando
con la demagogia y otros timos políticos en un solo y único y absoluto
grisáceo sucio, es decir, la degeneración de la Democracia en marcha...
Nihil Scitur
_____
Notas relativas.
[1] A estos dogmáticos y de cortitas anteojeras moralinotas para mirar
el tan ancho mundo y tan plural como diverso: les recetaría una
inyección de relativismo por vena y de seguro que verían este mundo y
esta vida con la boca menos llena de palabras gordas y absolutas como
si no existiera más nada allende de sí mismos y de su pequeño mundo,
pues, no se preocupen, la vida seguirá su curso mientras en este
planeta sea viable, nada se resquebraja si no las manejaran de ahora en
adelante: sólo se resquebrajan los mares muertos que representan.
Porque la vida y el mundo son dinámicos, y sin embargo se mueven a
pesar de esos pedruscos pardos y genuflexos a los conservadores
de fósiles.. Aunque afortunadamente, en la mayoría de las ocasiones, la
vida y el tiempo como un tsunami barre lo que parecía inamovible como
una mota de polvo que fue al parecer un día una buena y gran idea o
dogma de altas lucecitas como un enorme monolito de carbono puro y
duro, y se convierte en nada o carbonilla o cae en el olvido o en el
puro cansancio.
___________
*
Publicado también en socialdemocracia.org
- Pluralidad.
]Dejé ya hace tiempo de contemplar el arte
como una disciplina
repleta de reglas y normas. Es propio de nuestro tiempo que nuestra
mirada sea más receptiva y sin prejuicios en el acto crítico de mirar
el arte. Incluso, como tal es mi caso, cuando miro sólo me concentro en
el acto de comunicacion entre artista, obra y receptor de mensajes,
sensaciones, sugerencias, empatías, descubrimientos, etc. Hasta en
ocasiones [o siempre] desaparece la importancia y el nombre del autor y
prevalece solamente la obra en sí misma, verdaderamente qué más da
quién la produjo. No es suficiente el me gusta o no me gusta, o qué
malo es el santo pecador que hizo eso; sino el qué me dice, cuál es su
intención o la moraleja, o qué siento o me enseña cuando contemplo la
obra que tengo delante, no porque me la haya puesto delante un
académico, sino porque me ha detenido la obra misma por alguna razón
seductoramente con fuerza entre tantas otras obras para que la mire sin
saber el porqué. No es baladí que hay quien cree que el arte es una vía
de conocimiento espiritual, o hasta religioso... La vía atea de los que
buscan en la realidad una respuesta u otros bienes no materiales y
trascendencias.
Tengo claro que a mí me importan poco las reglas del arte o el dinero
que haya costado, y mucho menos las opiniones que tengan de la obra
otros y algunos tarugos que sentencian porque creen saber más que nadie
o, como dice el cantar machadiano, "que saben porque no beben el vino
de las tabernas".
Es verdad. Dejé ya de criticar como buena o mala una obra, eso no va
conmigo, eso ya no interesa más que por ejemplo: a artistas
megalómanos, autistas y envidiosos de otros por el éxito dinerario y
comercial que tuvieran. Por cierto, que ese hecho está fuera de la obra
ni le toca tangencialmente y no debería pesar en absoluto, ya sabemos
que el mercado trata el arte como trata a los individuos humanos: como
meras mercancías, cosas susceptibles de plusvalías y otras mierdas.
Delante de una obra lo mejor es callar y mirar o escucharla: y que nos
dejen en paz los parlanchines y sus ruidos cerebrales.
Hay personas que me dicen algo o nada, lo mismo que las obras de arte:
eso es esencial. Sólo me importa lo que me dicen, o me comunican en un
determinado momento: en la hora de la verdad. Sin palabras o con ellas.
Como en todo, esa misteriosa conexión entre emisor, obra y receptor es
lo más relevante para mí, ya que los códigos se pueden aprender o
pueden sufrir con el tiempo y los cambios o pueden sustituirse o hay
demasiados y confusos.
El arte puede estar donde menos lo esperes, y no necesariamente en un
museo o una galería de arte, y en otros muchos etcéteras. Sólo hay que
y debemos estar atentos, prestar la máxima atención a todo lo que
acontece a nuestro alrededor, poseer una mirada que no pierda detalle,
y un buen oído para escuchar lo que los objetos [o sujetos] nos dicen y
afinar el arpa del corazón por si pasa un ángel o una brisa poco
corriente, independientemente de si se considera obra de arte o no por
los sesudos y bien nutridos académicos u otros maniáticos de la
élite...
Nihil Scitur
]Las derechas siempre andan con la
cantilena
festivo-etílica de "que son de centro", o incluso "que el centro es
suyo". Lo cierto es que el centro sólo es un momento en el movimiento
[si acaso asomara la nariz], y además que no puede determinarse con
certidumbre. Tal cual y como en aquella teoría relativista de la
quántica: nunca puede determinarse la posición de las partículas, ni el
momento, o la velocidad. Ora sí, ora no. Por qué tanto empeño gasta la
derecha en enviar esos mensajes antes de los comicios electorales, ¿son
aquí y ahora más moderados, o sólo se ponen la máscara de centro para
aparecer amables y centromonos, cuando para
quien, por supuesto, no ha perdido la memoria [al menos, a corto plazo]
se sabe que esa infame cantilena es un insulto a la inteligencia de los
ciudadanos, casi un desprecio? Y es ya la cierta hora que tantos
insultos vertidos por esa canallesca exigen de una respuesta: no hay
fondo de credibilidad, ni crédito para los magos de la patraña. No les
queda ni una verdad en las tripas que echar, pues todo ha caído por
efecto de la gravedad a los desagües de la historia...
Cuando
me hablan de centro, a veces, me viene a las mientes el limbo [ya
desmochado] adonde van las almas cándidas en un momento y tiempo dado.
Por ejemplo, el partido del francés Bayrou cuyos votantes son en un
tanto por ciento bastante superior de derechas, y por ese secadero
tendrán que decantarse en la segunda vuelta de las presidenciales de
este año. Porque el denominado centro [que pretenden en equilibrio y
existente] es un punto deslizante según la circunstancia
y el tiempo, y para eso existen las izquierdas y las
derechas más o menos moderadas en nuestra Europa felizmente
democrática, puesto que así juegan en el tablero político estos
jugadores de continuo en un movimiento perpetuo dentro de sus márgenes
u orillas ideológicas. Parafraseando a Heráclito, no hay centro que
moje el pie en el mismo río y a la misma hora: todo fluye o para un
lado u otro. A mi juicio: ese susodicho centro siempre es una derecha
de ánimo y pertrechos políticos, pero moderada, o una opción de
moderación frente a otras derechas. Salvo casos ya ciertamente
excéntricos de toda sensatez como el fascista Le Pen en Francia o los
extremos siniestros de Batasuna en España o, incluso, diría que hasta
el desquiciado y lamentable Partido Popular de nuestro país que se
posiciona en la derecha extrema y en la "franca" nostalgia; o hasta el
derechista autoritarista Sarkozy que por ahí anda cojitranco con
indicativas poses ecuestres de Luis xvi y elementales maneras de
Robespierre llamando "gentuza" a los ciudadanos de los suburbios
parisinos.
En política económica [casi
aproximadamente, o en irisados cromatismos] todas los panteras son
pardas en la Europa del mercado sin alma, ni entrañas. A veces pienso
si estas fieras omnívoras dejarán qué restos y vísceras de una Europa
social si les dejáramos andar a sus anchas por el continente generando
las élites del dinero y del beneficio puro y duro, y de qué mala guisa
nuestra Europa se iría acercando por ósmosis a la humanamente
insostenible sociedad estadounidense cuyo valor de valores es el dinero.
a)
Unos se dan directamente y sin tapujos al neoliberalismo como las
derechas españolas algunas más subrepticiamente que otras, pero
deslizando el fiel de la balanza hacia la privatización [de a poco,
casi inadvertidamente] de servicios públicos tan importantes como la
sanidad y la educación, y abocándolas a una quiebra, desprestigio,
abandono gradual con un horizonte cada vez más cercano a la
mediocridad. Porque en la cabeza de los neoliberales cuaja una sociedad
desigual y asimétrica, aunque no debe parecerlo explícitamente hasta
que es demasiado tarde y los ciudadanos noten sus efectos. Porque estas
derechas quieren ciudadanos de primera y de segunda [y de los últimos,
en progresión geométrica].
b) Otros no cuidan lo
suficientemente bien y para honra de nuestros ciudadanos los servicios
públicos [aun mínimos], y además lo hacen regular o negligentemente.
Creo que sólo cuando la izquierda europea, en contados casos, hace acto
de presencia [también, presencia de ánimo] entonces la sociedades
avanzan en derechos y libertades y, sin duda, se da preferencia a los
servicios públicos más importantes para la comunidad y genera esperanza
para los más desfavorecidos; aun cuando nada es perfecto, sí que existe
una sensación de que algo se mueve en clave de Progreso. Creo entonces
que las sociedades en su conjunto ganan en Humanidad.
Por
eso el espíritu y el corpus de la izquierda no debe perderse en esos
vericuetos y trasvases e interacciones, es tan necesario como el pan y
el agua: sería la garantía de que la desigualdad no se instale en
nuestras sociedades, "hechas por y para el rico" [1], o al menos
tendría ese hecho la máxima resistencia por nuestra parte a que se
instalaran. Así que tengo por bien diagnosticado que el neoliberal
[disfrazado de una manera o de otra, más o menos moderado] es un
carcinoma que destruye [va destruyendo] los tejidos de una sociedad
solidaria, pacífica y de bienestar. Y además ese cáncer se traviste
también de Zen-tro y se hace llamar [y aparece en
los medios como] "su único profeta" puro y aseado... [2]
Nihil
Scitur
_____
Notas descentradas.
[1]
"Estoy en la ciudad alzada para su orgullo por el rico, / adonde la
miseria oculta canta por las esquinas / o expone dibujos que me arrasan
de lágrimas los ojos." Luis Cernuda, Las nubes.
[2]
Aún recuerdo esa letanía en oficios de tinieblas, repetida hasta la
náusea, del Magister "FAESista", nacional y católico José María Aznar
en su primera legislatura presentándose ante los ciudadanos como hombre
"centrado" y el Partido Popular como de "centro": cosa que continúan
sembrando aún con esa fraudulenta semilla. Después de todo lo llovido y
visto es, como poco, risible y cómico, si no fuera porque es otra vez y
de nuevo la mentira y el engaño a la ciudadanía e indecentemente
proyectada por estos maestros del travestismo, aunque esta vez se hayan
quedado en bragas...
___________
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- El principio de incertidumbre, luego el centro no existe.
]Me
considero un ateo [imperfecto], no
obstante, me emociona
que haya religiosos como vosotros, los que andáis tan cerca del mensaje
de Jesús, y me emociona que seáis tantos, especialmente, en
Latinoamérica. En verdad, sois el pan y el vino, aunque os nieguen tres
veces. San Francisco de Asís sonríe al veros. Cuanto quisiera que
vuestra manera de entender el cristianismo contaminara el Vaticano
mismo [hasta el punto de que así san Pedro pueda desmontarse piedra a
piedra y que cada una de ellas se trasladara adonde fuera necesario con
humildad y desprendimiento, como un pedacito de corazón, sin tanto
dogma y prejuicio inútil y tantos oropeles, por y para los más
desfavorecidos por el injusto y porcino sistema económico que
predomina, el de los vencedores y la guerra]; y sobre todo contaminara
a la tan reaccionaria jerarquía de la conferencia episcopal española de
la Iglesia Católica, tan ambiciosa de poder e influencia y de viejas
fórmulas teocambistas y nacional-católicas: el poder [y otras cosas]
les pierde y sin duda perderán [otra vez] su alma auténticamente
cristiana si os "crucifican" tal y como parece. Cierto que ya es
costumbre de las curias eclesiásticas "crucificar" a los más díscolos:
"crucificaron" a Jon Sobrino o a Leonardo Boff y manejan "a la diestra"
como un sable una larga lista negra de proscritos y "descarriados". No
sé cómo no se avergüenza el Vaticano. No sé cómo no se avergüenzan los Rouco Varela
y su "santa compaña", los nuevos inquisidores del integrismo religioso
en España. Estos gentiles no se han enterado que la Iglesia no son
ellos solos y su orgullo ortodoxo, sino la Comunidad en su conjunto y
las bases cristianas; y qué mal y qué interesadamente la curia
interpreta el espíritu y la letra del Concilio Vaticano II, que se lo
guisan y se lo comen.
Mi corazón está con vosotros.
Si en algo he de creer, creo en vosotros y en vuestra labor pastoral y
social. Ojalá hubiera más sacerdotes en España que enseñaran el
Evangelio como lo enseñáis vosotros y que fuera el pan de cada día.
Entonces obraría el milagro: primero, que resucitaría Cristo de sus
cenizas; segundo, que la curia pontificia y otras cúpulas gallonadas
cabrían por el ojo de una aguja e incluso hasta entrarían en el cielo a
lomos de un camello.
Un abrazo. Desde Madrid,
Daniel
Espín.
Nihil Scitur
_____
Notas
solidarias.
Si queréis enviar algún mensaje de apoyo y
enteraros de la peripecia que les aprieta, pero no ahoga a estos
sacerdotes de Madrid: visitad la página de la parroquia del barrio de
Entrevías, San
Carlos Borromeo.
]Parece
que son malos tiempos
en España para la
ironía y el
argumento, para el razonamiento. Es una lástima; pierde la
inteligencia. Se advierte claramente que lo que ha pretendido desde el
inicio de la legislatura el Partido Popular [la derecha atávica,
nacional y católica] en su isla en mitad de ninguna parte contra la
mayoría del Parlamento no es más que provocar este estado de cosas y
malos sentimientos en la ciudadanía que se exacerban peligrosamente, y
hacer irrespirable la política, y hacer ingobernable el país.
Afortunadamente, no lo han conseguido pese a sus muchas rabietas
infantiles, y esperemos que más adelante, superada esa fase
bucoanal,
se disponga a hacer política de verdad y responsablemente, y no a
deshacer y a desbarrar y a insuflar odios y mala sangre. Hacer política
de Estado especialmente en asuntos de terrorismo, pero intuyo que eso
es como pedir peras al olmo en el fresnedal. No
hay peor sordo que el
que no quiere oír cuando el vicio del poder que perdió ha
tiempo le
ciega tristemente como está visto. Su estilo es la provocación y la
invectiva confusa una tras otra [mientras duren y no se gasten contra
la verdad], y el milenarismo y el apocalipsis de "se me rompe españa"
para captar al más desprevenido votante. Aunque si se ha de romper o
veremos romperse algo en este país antes será el crismón de ese partido
digno de lástima como perseveren así por esa senda extremista. No
obstante, nos queda la palabra y la opción de ignorarlos, entonces,
sobrevendrá la calma ignorando el ruido; pues, como dice el proverbio
castellano, quien siempre me miente nunca me engaña.
El Partido Popular [junto a su compadre la Iglesia
Católica]
en su
estado actual de intransigencia e intolerancia es un partido que no
podría gobernar más que por decreto y con mayoría absoluta [absolutismo
en ciernes] si desgraciadamente venciera en alguno de los próximos
comicios. No sabe convivir en un Parlamento democrático con muchos
otros y de sensibilidades diferentes, y ya sabemos el porqué. Ahora
hace falta que lo descubran ellos mismos, y recuperen la humildad y la
cabeza. De mala sangre, malas morcillas.
Nihil Scitur
]Debajo
del culo adiposo del
hipopótamo barbialbo
se acrecientan el Magister, el soufflé Seta y las
Moscas labiadas,
y articula el mayúsculo esputo que lametean
los irrisorios dislálicos,
los lacios tontos y los santos bipolares
con gomina
y vítores miasmáticos y viva
españa. La vieja guardia del Apocalipsis
y los tres o cuatro jinetes y los numerarios a horcajadas
sobre su tan brevísimo
y triste talento
cabalgan
sobre burros hirsutos o torpes
y magistrales burradas. Descerrajándose sus chirrioflatulentas
boquitas
de cereza estos braquicéfalos artistas
de la desvaída memoria: se les atascan las elongas quijadas,
cabríos aprendices
de Mefisto...
en halitoseísmos y a trampantojo y en palabrones
más gruesos y sin mesura
que su febril hemoptisis culebreándose
por las comisuras umbrosas
hasta la ciénaga,
ora pro nobis, mi señora Dulcinea, qué asco...
Nihil Scitur
]- [CASTELLIO].
Servetianos somos. Y además y especialmente
cuando molestaba más el serlo a las autoridades que enviaron a Servet a
la hoguera, o las que le atacaron por pensar según su conciencia. Y
aunque yo no estaba de acuerdo con él, él tenía derecho a errar en lo
que le apeteciera, en materias no fijas y dudosas, en materia de fe.
Nadie es infalible, ni el papa mismo por mucho que se lo tatúe con
pompas y vanidades. Les molestaba que existiéramos y que habláramos de
él. Servetianos somos contra los inquisidores de todo orden, contra el
miedo a ser justo cuando esas fuerzas oscurantistas, que dicen ser
imitadores de Cristo, presionan para preparar la iniquidad más
abyecta... ¡Malditos seáis, Intolerantes, toda la eternidad!
- [FILÓSOFO
ERRANTE]. No entiendo por qué, para qué
la condena de un hereje que posee el derecho a manifestarse según su
conciencia y ser consecuentemente: porque es natural. No puede
castigarse por tales cosas. Para su defensa Serveto apelaba a los
primerísimos cristianos porque no eran intolerantes...
- [CASTELLIO].
Sí. La "Verdad" con mayúscula no
engendra más que odio. Veritas odium parit, sobre todo, cuando sustenta
la arquitectura del poder o las facciones en discordia, y al ser
cuestionada pone en peligro reinos, iglesias, doctrinas y todos los san
pedros que los guardan. No podrían permitírselo. Sería la quiebra del
sistema tanto en lo económico como en lo pastoral y reglado
"ortodoxamente" y, por otra parte, tan frágil en sus presupuestos
ideológicos. Y se sienten amenazados ellos y sus intereses todos.
Caerían como castillos de naipes, o ídolos de barro... Por eso:
excomulgar, castigar, reprender, silenciar, atacar, excluir, acallar
como sea, recluir, encarcelar, torturar y hasta quemar a los rebeldes:
todo vale para sostener un estado de cosas del que sacan buen
beneficio. La dominación, el imperio es su estigma. O estás con ellos o
contra ellos. Pensar en libertad es un pecado desde luego no venial
para "Los santos guardadores de la Verdad" [o de la Mentira].
- [FILÓSOFO
ERRANTE]. Todos esos verbos son
terribles. Suenan como el mecanismo metálico del mundo, y atemoriza
saber que aún se usan para narrar lo que sucede y está sucediendo.
Suenan a guerra, a odio. Huelen a montañas de cadáveres y osarios
ocultos. Saben a melancolía en el mejor de los casos, y a cierta
amargura contemplando con mirada a veces húmeda nuestro tiempo. El
Poder y sus atributos en todo tiempo y lugar, de toda tipología habida
y por haber. Robespierres hay en todas partes, que no admiten que se
les pongan el punto sobre las íes...
- [CASTELLIO].
Miguel Servet tuvo mala suerte: era
un hombre libre y sin miedo, y eso no se lo perdonaron nunca: cuando
también se enfrentaba a los dogmáticos y "líderes espirituales" que
además detentaban el Poder y otras miserias. La "Verdad" fue la excusa.
La animadversión, su motor primero. Ciertamente, no les caía bien a sus
jueces, torturadores y asesinos, qué duda cabe.
- [FILÓSOFO
ERRANTE]. No imagino cuánta iniquidad y
humillación hubo contra un hombre encarcelado, sin modo de defensa
justa y al arbitrio de "fieras dogmáticas". Y cuánta crueldad
invirtieron en su muerte...
- [CASTELLIO].
Sólo quiso restituir el cristianismo
a su simplicidad cigótica despojándolo de lo accesorio o dudoso que es
mucho, porque los evangelios dicen menos con certidumbre que lo que
sostienen todas las iglesias cristianas o no cristianas como dogmas. La
verdad es un diamante con muchas caras, y Miguel Servet lo sabía. Era
un hombre verdaderamente moderno. Sabía que sólo se puede avanzar
pensando en libertad y sin que nadie ni nada pueda forzarle a pensar,
hacer o manifestarse contra su conciencia. Y mucho menos, agredirles de
una manera u otra por ejercer su derecho natural.
[FIN del diálogo.]
Es
la Conciencia: la frontera de la patria
más íntima
del
individuo libre, la intimidad del que piensa en completa libertad
acerca de lo divino y de lo humano y cómo le parezca bien y debería ser
trazada esa frontera como una fortaleza, como un castillo inabordable.
Porque hacerlo demasiado permeable a creencias, chismes y diretes sin
la justa ponderación racional y rigurosa es permitir que entren todos
los caballos de troya dentro de lo más sagrado, y con éstos se
infiltran también los bisturíes de los manipuladores o blanqueadores de
córtex cerebrales...
Nihil Scitur
]Habría
que recordar que nuestra
Constitución del 1978 se proclama "aconfesional", y no sé qué parte de
la palabra no entienden los obispos españoles de la Conferencia
Episcopal católica más conservadora y reaccionaria del mundo [además de
hoy podridamente politizada]. Es sencillo, el Estado laico garantiza
que crean y piensen lo que les apetezca con el límite de la ley, y nada
más. Ni unas ni otras usarán los servicios del Estado para
"evangelizar" a nadie nunca jamás como era costumbre. Eso corresponde a
otras oscuras épocas del franquismo nacionalcatólico. Eso lo hagan en
su parroquia, que es el lugar correcto, para ellos y otras confesiones
o creencias. Esgrimen con esto que se ataca a la libertad religiosa y
se nos tacha el nuestro de lacismo "rabioso"
[1],
pero no son
ellos los
que fueron nunca los más garantes de esa libertad, ni de ninguna otra.
Todas las constituciones anteriores desde la de Cádiz de 1812 fueron
"confesionales" [de la Iglesia Católica, claro] y se atacaba
sistemáticamente [sobre todo, durante la dictadura de Franco] con la
intolerancia propia de su naturaleza dogmática a otras confesiones para
eliminarlas o reducirlas al cero coma uno como a los protestantes
[además, de a cualquiera que opinara, creyera, deseara distinto a los
del régimen fascista]. Tenían incluso la exclusiva de la educación, y
todos recordamos el estilo con que educaban: la religión con sangre
entra... [2]
No es extraño entonces que en la actualidad no se
rindan a que los nuevos tiempos les pongan en su sitio. Siempre
tuvieron todos los privilegios para hacer y deshacer, y no se
acostumbran a lo contrario. Es verdad que nuestra Constitución ha
dejado hilillos sueltos y ambiguos en cuanto a este asunto de la
educación religiosa, si bien con margen para la interpretación. Porque
es sabido que esta Carta Magna fue un "arreglo de circunstancias y
transiciones" en años difíciles [y tendrá que evolucionar para
adaptarse a tiempos más fervorosamente democráticos y actuales, sin
duda, si la derecha y los centralistas no imponen una involución a ésta
que poseemos.] Aquel apaño franquista, que fue, derive a una
constitución de corte europeísta, descentralizada, laica y
verdaderamente democrática: se mire por donde se mire e
inapelablemente.
Utilizan los obispos concretamente con viciosa
fruición el compromiso constitucional del Estado [art. 27] de
"garantizar el derecho de los padres a que sus hijos reciban la
educación religiosa y moral de acuerdo a sus convicciones", [claro que
sí]. Pero eso mismo se les dice y con repetición y hastío: quienes
quieran ese tipo de educación la tendrán, y quienes no, tendrán otra
cosa. La Constitución no dice que tenga peso curricular o haya que
examinarse de la asignatura de religión; no dice que las calificaciones
obtenidas hagan media con las otras asignaturas. Es decir, la educación
religiosa tendrá su lugar, pero no el más excelso en el Paraíso, el que
a estos gentiles les apetezca por costumbre, como en tiempos
anteriores. No sólo piden más privilegios y anacrónicos "diezmos" del
Estado en detrimento de otras confesiones y creencias, sino que también
se quieren entrometer en apartados y competencias exclusivamente
políticos....
Entonces pregunto a estos obispos católicos,
reiteradamente, ¿qué parte de la palabra "aconfesional" no entienden?,
¿o de laico, laicismo, laicidad? Pues, la etimología de laico
no significa tan sólo el pueblo de Dios, la única
que sabemos que les interesa manejar, sino también llanamente el
pueblo. El civil, el secular, el seglar. El Estado es el
pueblo y viceversa, y el pueblo es miles y miles de creencias
tan respetables todas como las católicas del Opus Dei o los Legionarios
de Cristo. El pueblo es multicultural, rico y diverso en sus
formulaciones y deseos. Es diversidad al cuadrado, a la enésima. ¿Saben
qué es también la Libertad de Conciencia? Medítenlo. No se dará
preeminencia a unas sobre las otras. Respeten, aunque sea por primera
vez, a las demás creencias y modos de estar en este mundo y no quieran
todo: humilitas
[3],
¿no les parece que manchan las
palabras y los hechos de Jesús de Nazaret con esas ambiciones y la
querencia del Poder, de nuevo?, y eso mismo, ¿no es una especie de
egoísmo malcriado? En verdad, ¿son ustedes cristianos? La Democracia
dios padre Es Lo Que Es, y afortunadamente: tendrán que aprender la
definición de los nuevos términos para adecuarse a los nuevos tiempos.
Son derechos fundamentales: La libertad religiosa está en el mismo
orden que la libertad de expresión o la libertad de pensamiento o
ideológica plenamente garantizadas por la ley y la Constitución. No se
permitirá que en la balanza unas se impongan a las otras por el centro
de gravedad de las más poderosas, y sabemos qué significa que este
hecho se produzca; la Historia nos ha dado pruebas con pelos y señales
de esas aberraciones.
El Estado es y debe ser indiferente
a todas y las tratará con la misma dignidad y sin privilegios, y
pierdan los adoctrinadores la esperanza de una vuelta atrás. En
movimiento, de ahora en adelante, éstos son tiempos de libertades cada
vez más amplias, más abiertas y profundas, de tolerancia: evohé, por
fin, ahora sí, evohé, que habrá dónde elegir [claro, para quienes no
hayan perdido definitivamente la curiosidad y el afán de investigar]
entre miles de maneras de pensar y creer, o no creer. Por fin, los más
indefensos educandos o niños y jóvenes, cuando llegue el momento y
decidan en qué creer o no creer sin el peso de adoctrinamiento
interesado de otras épocas, tendrán todas las posibilidades a su
alcance. Por fin, se les enseñará a Pensar críticamente
como ciudadanos [una Educación para la Ciudadanía y los
Derechos Humanos], y no a Qué Cosa Pensar o Creer como súbditos
orantes. Por fin, ellos decidirán libremente por sí mismos sin ataduras
dogmáticas ni traumas, sin maniqueísmos ni "campos de concentración"
del pensamiento...
En completa libertad.
Nihil Scitur
_____
Notas porque sí.
[1] Tengo en la memoria un
Camino de Santiago que realicé no por lo
Santos Lugares que en sí y como tales no me interesan, sino
especialmente por la historia y el arte que guardan, por la gente que
peregrina, por los paisajes ricamente cambiantes de la España
septentrional, no como creyente porque no lo soy, sino como "ateo
imperfecto" que me define [y, a propósito de esta definición, siempre
cito cómo Enrique Miret también se define por moderada oposición como
"católico agnóstico con apertura"]. Pues, evidentemente, la
espiritualidad no es patrimonio de nadie ni de nada en exclusiva. Y
como digo, después de ochocientos kilómetros y casi un mes de duro
camino y presenciando aquella misa del peregrino a las doce del
mediodía: pudo escandalizarme que desde el altar de la catedral de
Santiago de Compostela se profería una arenga política y panfletaria, y
desde luego poco o nada cristiana. Por supuesto, como alma que lleva el
diablo salí de ese infierno. Fue entonces donde y cuando escuché por
primera vez eso de "un laicismo rabioso recorre Europa". Como está
visto los púlpitos se han convertido en altavoz de la refriega política
y de la ortodoxia más férrea. Están ciertamente encolerizados [los más
ortodoxos, es decir, los jerarcas] por la pérdida de influencia y poder
que se les avecina, sin duda, en mayor medida. En cuanto a los
disidentes dentro de la Iglesia Católica ya conocemos su destino. O
echados o invitados a salir, o silenciados, o amenazados con la
educación debida o con el mobbing eclesiástico: a los más díscolos que
se atreven a pensar por sí mismos contra la Hydra de Lerna, ¿Europa
será el Herakles que la pondrá en el sitio que la corresponde?
[Subir]
[2] "Es
interesante
recordar
igualmente los
catecismos contrarios a la libertad religiosa que se publicaron en los
cuarenta años de la dictadura nacionalcatólica, dirigida por Franco con
el apoyo de nuestros obispos. Cito de esa época el "Nuevo Ripalda en la
Nueva España", con nuevos Apéndices añadidos para cerrar más las
prohibiciones políticas, redactados cuatro siglos antes después por
otro jesuita. Versaba el primero sobre los errores modernos como el
socialismo, el comunismo, el sindicalismo, el liberalismo, el
protestantismo y la masonería. El segundo Apéndice enseñaba los deberes
con nuestra Patria. Y el tercero, sobre el derecho de enseñar que tenía
casi en exclusiva la Iglesia." Enrique Miret Magdalena, La
paz es posible. Espasa Calpe, Madrid, 2005, p. 85.
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[3]
Humildad. Virtud
cristiana opuesta al orgullo y
a la vanidad.
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__________
* Publicado también en socialdemocracia.org
- La vía laica de los estados democráticos.
]Se
ha votado [y
favorablemente] en el Parlamento
Europeo el
informe denuncia acerca de los vuelos "Secuestro, Tortura y Guantánamo"
de la CIA sobre territorio europeo y sus "aterrizajes" delictivos:
porque quién sabe qué porquería y lesa humanidad más se haya cometido
en algún estado integrante de la Unión con anuencia y alevosía de quién
sabe quién ni para qué; y los resultados ofrecen un diagnóstico en el
alma desesperanzador e inquietante para el futuro europeo. Elemental,
Dear Watson. Es verdad que hubo un gran esfuerzo para acordar un texto
común que aun así la derecha europea [casi, casi en su totalidad] ha
rechazado [lo que ya es en sí el colmo de la hipocresía sobre un montón
de mierda y purines de cerdo, y qué se podía esperar de esas
prostitutas de la política: en este caso, ese voto negativo]. Aunque
los que votaron positivamente [la izquierda y otros afines o adheridos
a sus posiciones en este asunto]: no supieron tampoco ganarse el cielo,
porque el bastardo informe desde su nacimiento era sólo papel mojado;
pues, no será vinculante ni castigará a esos estados delincuentes [1].
Me apesadumbra...
Todo este despropósito, fundamentalmente, es una lesiva burla
que no se
olvidará con facilidad por la decepción, una burla para los europeos
que deseamos una Europa moralmente fuerte contra la miseria moral de
los Estados Unidos y otras sarnas mundialmente famosas en lo que
concierne a la legalidad internacional y los derechos humanos. Tengo la
sospecha que aquella división y discordia en el tema de la guerra de
Iraq de los países europeos, y la NO toma de una posición común
democráticamente aceptada en su Parlamento con el poder de los votos,
es la causa indubitable de este lamentable espectáculo. ¿Europa dónde
estás cuando te necesitamos? ¿Por qué nos abandonas en este trance?
¿Por qué te duermes ahora con el estómago lleno? ¿Qué credibilidad
esperas de nosotros los europeos con esta vacilante y cobarde actitud?
De esta manera y a la sazón, no vislumbro ni de
lejos los contornos de
un mal trazado futuro a Europa, sino como cortesana después de este
otro rapto de una Europa incompetente que no sabe decir NO con
determinación y sin miedo.
Decía Albert Camus que "el hombre rebelde es el que
dice NO". Y añado
de mi cosecha que lo contrario en este caso es el hombre [la Europa]
servil.
Nihil Scitur
_____
Notas de adorno [para algunos políticos].
[1] En el Título I del
Tratado de la UNIÓN EUROPEA [versión
consolidada], artículo 6.1 reza: "La Unión se basa en los principios de
libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y de las
libertades fundamentales y el Estado de Derecho, principios que son
comunes a los Estados miembros." Y atendiendo a lo contenido en el art.
7 del mismo Título, en caso que estos principios grave y sostenidamente
se conculcaran por alguno de los Estados miembros, se posibilita la
suspensión de los derechos del Estado miembro que los viole. Por
supuesto, estos principios son sagrados y que se respeten de manera
absoluta condiciona toda nueva adhesión.
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]Por
el hilo tensado anda el
funámbulo [el Juez]
desde el punto
A hacia el punto B, y debe andarlo con prudencia para no caer en la
cuenta que anda contaminado de odio o venganza o de cualquiera otra
prevaricación política, por lo que su corazón [la Ley] debe latir
serenamente: y más cerca de la compasión y de la moderación que de la
fiereza propia del lobo hambriento de carnaza. [Entonces Lo Que Es,
fuera o sería Justicia trocaría en Injusticia inmediatamente por la
fragilidad de los límites. Como la Belleza, la Justicia es el término
medio, el equilibrio, la armonía]. Lo contrario, traspasaría la línea
hacia la sinrazón, el salvajismo y el desvarío; sí, quiero: una
sociedad equilibrada, justa y clemente. El funámbulo sabe que no debe
ser juez y parte, ni actor ni espectador, sólo emprender la tarea de
juzgar la cosa y andar sobre ese hilo con la pericia y la
profesionalidad debida. Aun su vara equilibradora [la Mesura, que es la
materia con que se hace y debe hacerse el Estado de Derecho y toda ley
también] le conserva el centro de gravedad [la Independencia] frente a
corrientes y a todos los vientos cardinales o más fuertes o menos
tirantes que le empujan y quieren desestabilizar. El trabajo del
funámbulo no es fácil y es peligroso y sobre todo es una labor sutil
ignorando el ruido; sin embargo, qué bello es juzgar si se se sabe que
se hace y se hizo Justicia "en sus justos términos" sin caer al odioso
abismo en el quinto círculo donde moran los coléricos y "Lo Injusto".
Nihil Scitur
]Quiero
invitar más a Pensar,
que a "pensar qué cosa"
con su
desarrollo y desenlace; quiero plantear más preguntas que respuestas
como es propio de una naturaleza escéptica. En todo caso, no quiero ser
indiferente, ni causar indiferencia. El objetivo es cuidarse mucho: de
no acomodarse en el dogma, en la creencia complaciente. La
investigación siempre está abierta, y la humildad en ciencia y
conciencia es el suelo y el cielo: la piedra angular. Es sabido que en
la Historia todas estas "verdades [tan sólidas ellas] cuando detentan
poder de algún modo" religiosas, políticas, económicas, nacionales, no
han enseñado nada bueno por su avaricia de universalidad, imperialidad
y de imposición forzada y hasta criminal contra la legalidad y la
democracia, contra la conciencia de las personas libres, contra la
humanidad, contra el librepensamiento y su expresión natural sea cual
fuere, moleste o no mucho o poco.
Contra los Inquisidores en lo religioso, o contra
las Religiones
doctrinarias. Un NO
basta y un adiós también y una denuncia pública
para que el mundo se entere de lo que son en verdad: Cerberos de la
puerta del infierno donde acaba la esperanza de ser libre.
Contra los Autoritarios en todos los ámbitos. Un NO y demoler sus
pedestales y mearse sobre sus patitas de barro.
Contra los Dogmáticos intolerantes "tararea himnos
cara al foco" con la
mano levantada en posiciones alta o a media asta o baja, si son
"tímidos" apretando los dientes y con arrobo de los sentidos. Un NO y
echarles más claridad, y luces y taquígrafos a sus caras y cabezas
dextrógiras [para el buen exorcista] y desenmascarlos, porque la
Historia escrita es un faro vigía e implacable.
Contra los Racistas que cantan la coplilla
taconeada que no son
racistas, pero... Un NO
sin peros e inapelable para que midan sus
prejuicios si les cabe tanta complejidad en su cabecita demarrada.
Contra los que "Niegan Derechos" a las minorías
pisoteadas
tradicionalmente, porque estos "santos nihilistas" en éxtasis,
arguyendo "cosas eternas" y monismos y monóxidos asfixiantes, no
entienden otra sociedad y filosofía vital y modos que los suyos
propios. Es evidente que para estos "conservadores de museos con olor a
formaldehído" otro mundo no es posible porque les descoloca, y su
antediluviano sistema nervioso entonces padece de arritmias y
colerismos dogmáticos. Un
NO dos veces con políticas de igualdad y
derechos que más les fastidie y enseñe que el mundo es vasto, y que
innumerables son las formas de pensar y vivir en él. Para que, por fin,
vivan y dejen vivir en libertad...
...
...
...
Nihil Scitur
]Oh,
ese burro se cae de viejo
y se le cae el pelo,
ha perdido
la vista y no vislumbra más allá de sus hocicos, donde mora la mosca
que olfatea el cadáver que se avecina. Oh, todo son moscas de ciénaga
que no desemboca, y ese burro suspira: ¡estoy tan cansado! Su cansancio
es un gusano en el corazón que mira por sus grandes ojos de vidrio sin
rebeldía [o con las rebeldías domesticadas al uso]. Estuvo mareándose
demasiados milenios en derredor de la misma noria bajo el sol, y
agotando el agua del pozo; pues, ahora no es más que caliginoso fango.
Ni agua clara le resta para los días de melancolía con la que saciar la
sed. Cuando el dios de la compasión le desate las cinchas marcadas en
la piel ese burro se encaminará, no cabe duda, de la noria hacia la
senda del muladar en caída libre. Por lo que los bienhechores buitres
se arremolinan ya en círculos concéntricos cubriendo el sobrio azul del
cielo: sospechando la venida de un crepúsculo fraccionado.
[Ese burro es Occidente (como modus vivendi y
económico tan
globalizado) y sabe su destino y aun así se empecina en la misma
rutina. Un Occidente moribundo ahogándose en sus fluidos y deshechos,
esclavo de sus memeces y banalidades y comodidades anodinas y
soberbias, de su inoperancia para realizar una sociedad humana y
social. Comienzan ya a sonar los cantos vesperales, y doblan las
campanas a muerto y hondamente resuenan por todo el valle. Desde luego
no será una sorpresa. En su estela funeraria escribirán los cielos, los
montes, los mares: "Declaramos que por fin Occidente ha muerto, y que
pronto lo olvidaremos, como la sarna que vivimos". El Ocaso lleva el
tatuaje de su nombre en las nalgas. Es sólo cuestión de tiempo: y queda
esperar el último acto, que el desierto lo asimile, y lo convierta en
humilde grano de arena entre muchos otros engreídos y vanos que
cayeron.
Occidente se basa en el principio de un autoengaño:
en el Homo Rex. En
la autocomplacencia necia. En la babosa inmortalidad del ego. Y le
costará caro, bastante caro, tanta megalomanía voraz. "Mierda eres y a
la mierda vuelves, ora pro nobis, mea mater..." Oh, cuánto descansará
el Planeta Tierra desde ahora. Por fortuna, todas las enfermedades y
dolores terminan de un modo u otro antes o después. Todas las
catástrofes naturales nacen y mueren, y también la catástrofe que
"supuso" la especie humana por virulenta y vanidosa y egocéntrica y
verdaderamente autoinflada como un globo que se lo llevaba el viento a
un absurdo, a un viaje iracional, a un callejón sin salida.]
Oh, caramba, ese burro de repente se detiene en la
encrucijada y, tras
el segundo más largo que jamás experimentó, piensa, decide no continuar
por la rutinaria senda y vira. Huele a vegetación nueva y fresca más
allá del lindero del bosque. Novísimas verduras. No hay sendero, pero
esa brisa perfumada que viene de la montaña funciona como una brújula.
Le dirige sus pasos; es el motor invisible. No puede predecir de manera
exacta el resultado de andarlo, aunque puede imaginar los contornos, el
dibujo de lo posible. No importa si precisa de un esfuerzo extra:
merece la pena. Por fin, le mueve otro mundo que no sea este cadáver
maloliente; por fin, otro mundo en el campo de lo posible. Por fin,
abandona la noria, el pozo seco y el muladar como destino. La utopía le
inyecta una energía nueva, y le llena de una alegría vigorizadora
levantándole por encima del fango hacia otros territorios. La utopía
metódica: si imagino que es posible, partiré de esta estación en el
tren Utopos rompiendo de parte a parte la tiniebla contemporánea.
Porque lo contrario es una realidad demasiado amarga y estancada que no
se mueve a ninguna parte, o en la dirección insostenible. Con la utopía
ese burro rejuvenece [también, podría este siglo] con los desafíos y
los retos que imagina. Sí. Otro mundo es posible... como método de
partida. El corazón me lo pide, la razón lo determina definitivamente.
No hubo momento más necesitado de utopías que éste
en las vísperas de
un Occidente agotado y agónico, que se repite hasta la náusea en sus
planteamientos profundamente atascados, en dirección a un destino
precipitado que bien conoce como el suicida. La utopía es la necesidad
de crear y creer en lo posible, para no hundirse en la parálisis: el
conformismo de tonto de baba y el bazófico y hastiante conservadurismo;
en el agrio desengaño y la [aun siempre familiar] decepción tronadora;
en la típica y perezosa letanía: "la vida es así"; o en el silvestre
neoliberalismo para cazadores de cabezas, y para el canibalismo y la
explotación del otro y de nuestro planeta para beneficios efímeros y
volátiles de usar y tirar. En todo caso, no hay alternativa: o la
utopía "movilizadora y metódica" o un catastrófico funeral por
capítulos y fuegos artificiales para la especie. La utopía es de ahora
en adelante una necesidad para la supervivencia del homo [¿sapiens?].
Ustedes sabrán...
Nihil Scitur
]Es
clave [en la vida de este
Filósofo Errante, como
también en
la vida literaria del Caballero de la Triste Figura] el episodio de la
cueva de Montesinos (Don Quijote de la Mancha, parte II, caps.
XXII-XXIII): don Alonso Quijano, El Bueno, después de emerger
de
aquella sima profunda, de su abismamiento y alucinación, padecía un
estado de confusión, tristeza y abatimiento por haber perdido aquellas
deleitables visiones que le supieron a gloria; aunque le quedara la
resaca de una leve y traslúcida gasa en sus ojos que sobreimprimía
sobre la realidad otra realidad al menos posible: a la luz del sol, una
mezcla casi material de sueño caballeresco y de vigilia vulgar en
cantidades secretas (propiamente, lo que denomino: una alquimia
cervantina). Así se nos erige el Quijote, pues, en un personaje gurú;
el vate virgilio que te adentra en el misterio de la Realidad,
despellejando las finas pieles de esa irritante cebolla, y se la
plantea como una incógnita, un laberinto, un enigma, un problema nada
fácil: de verdades y de mentiras, de plomo y de oro. En fin, ¿qué es la
Realidad? Ese innoble toro que hay que lidiar con cuidado y rigor y
armados de muchísimas lecturas y experiencia, y aun así también: se ha
de estar preparado, como buen caballero andante, a errar y en su caso a
reconocer el error y/o enmendarlo, si hubiera posibilidad, por el amor
esforzado [casi heroico] a Conocer. [1]
De nuestro Quijote tendremos siempre la duda de si
vive o sueña, lee o
vive. Tuvo el poder de recrear el mundo, que le había sido impuesto a
imagen y semejanza de Otros y se lanzó a esos caminos polvorientos de
la Imperfección Insoslayable del Mundo. Lo quiso y deseó, pero no pudo:
el peso de la Realidad Mal Nacida es tóxico, y tanto lo es que lo mató
de tristeza devolviéndole a "la cordura de los tiempos". Me pregunto:
¿Cuánta ponzoña es necesaria para matar a un quijote, o cómo se le
soborna o se le tienta y/o asimila? Mas, ¿todo está perdido?
Su mensaje [el de don Quijote] nos llega y seguirá
llegando laminado de
belleza y de melancolía y fecundo [para la buena disposición]. Aún nos
quijotiza. De alguna manera podremos seguir, a través de sus ojos,
imaginando otro mundo en éste y en nuestra mano (a veces, tan pequeña
que apenas abarca un poco de belleza y paz) para albergar la
posibilidad de cambiarlo contra los que lo quieren salvaje y cruel y
deshumanizado y falso. Al menos, proponer Otro Posible en lo cotidiano,
en las pequeñas cosas y acciones, en la pequeña historia que nos ha
correspondido en suerte. Contribuir al menos con nuestro compromiso de
humanizar el medio...
Sabemos que la intención de Cervantes era paródica;
sin embargo, puso
en sus labios amor y sabiduría, justicia y compasión y podemos creerlo,
no es imposible. Nuestro Quijote no era sólo un bufón herramienta al
servicio de un objetivo declarado, sino un algo más, me parece: y ese
algo velado entrelíneas tendrá que descubrirlo cada uno y debidamente,
tan en soledad y en silencio como sea posible, para escucharse Sin El
Ruido General Y Confuso, para escuchar la voz más pura de ese infinito
hilo de miel que usted tenga a su alcance, y dejarse quijotizar. Es
saludable y, si me apura, hasta adelgaza o estiliza. Leer diferencia, y
leer más: diferencia extraordinariamente.
Nihil Scitur
_____
Notas disidentes.
[1] Vigilad de ese toro
el cuerno de la derecha, el que mata la verdad
y el cambio, porque a Esos Deshuesados interesa que todo continúe
igual, y sea por los siglos de los siglos altamente lucrativo para unos
pocos el mismo estado de cosas. Se me antoja que es el mismo cuerno que
mató al torero Manolete, vaciándole la cuenca de los ojos, y se lo
llevaron al museo y le convirtieron en figura de cera, y duerme hoy
como muñeco en un rincón como aquel arpa. Te imaginas que te
convirtieran en figura de cera, y lo único que cambie sea que te
cambien sólo de lugar el muñeco, el que representarías tú mismo para
Los Conservadores, y te hagan creer que te mueves, en apariencia. Y te
hagan creer que algo se mueve: Para hacernos creer que lo imposible no
es posible, para que nada cambie en absoluto...
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]
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