"Así es mi vida,
piedra,
como tú; como tú,
piedra pequeña..."
León Felipe, Versos y oraciones de caminante.
"La vida se filtra en la poesía por grietas
difíciles de precisar, y la poesía habla de manera directa o indirecta
de la vida, de toda la vida a la vez, de todo lo que somos, de todo lo
que hemos sido."
Luis García Montero, Mañana no será lo que Dios quiera.
"...escribiendo en las posadas lo que había
discurrido por el camino."
Saavedra Fajardo, Empresas políticas.
"La soledad siguiendo, / rendido a mi fortuna, /
me voy por los caminos que se ofrecen, / por ellos esparciendo / mis
quejas de una en una / al viento, que las lleva do perecen..."
Garcilaso de la Vega, Canción segunda.
"Los confines del alma no podremos encontrarlos
caminando, aunque recorramos todos los caminos: así es de profunda su
expresión."
Heráclito.
"Los poetas carecen de pudor con respecto a sus
vivencias: las explotan."
F. Nietzsche, Más allá del bien y del mal.
"Tengo necesidad de escribir cosas que, en parte,
se me escapan, pero que son la prueba precisamente de lo que en mí es
más fuerte que yo mismo."
Albert Camus, Carnets.
"Pasos de un peregrino son errante
cuantos me dictó versos
dulce Musa
en soledad confusa,
perdidos unos, otros inspirados."
Luis de Góngora, Soledades.
"Sí, poeta: el amor y el dolor son tu reino."
Vicente Aleixandre, Sombra del paraíso.
"Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse."
Gabriel Celaya, Cantos íberos.
"No me queréis, lo sé, y que os molesta /
cuanto escribo. ¿Os molesta? Os ofende. /
¿Culpa mía tal vez o es de vosotros? "
Luis Cernuda, Desolación de la Quimera.
LA
ALQUIMIA DE LOS DÍAS
[A modo
de prólogo]
La weblog [que hojeas] comenzó a
gestarse una noche fría de invierno cuando contemplaba las estrellas
esparcidas [aparentemente, al azar] por un cielo profundo y limpio:
millones de miles de millones de estrellas imperturbables a los fines
de los hombres en este diminuto planeta [que no es sólo nuestro y que
además conoce su destino. El cuándo le alcance depende de la medida de
nuestra Estupidez, de nuestra Codicia, de nuestra Soberbia, de la
medida de nuestro Ego].
El Hombre camina [como puede]
bajo esas estrellas porque no sólo le espolea el hambre o la sed [esas
nobles necesidades], sino también porque hay sed y hambre de verdad y
conocimiento [de sí mismo, de los otros, de lo cognoscible y de lo que
no lo es.] La curiosidad es indispensable para sobrevivir. Es
caminante, peregrino, viajero y lo es tras una estela inasible y
abandonando sutiles huellas [o versos,
tal vez, inútiles] por doquier que el mar del tiempo se llevará a no sé
dónde ni cuándo [como estas mismas palabras que ahora y aquí escribo:
un mensaje en una botella.]
Es la alquimia de los
días, al crepúsculo, el oro de Ulises. Los días pasan y segregan,
depuran al menos dos versos
mal rimados: del plomo de la realidad vivida, de las horas de cinc, de
las visiones de azufre de la vigilia, del lapislázuli del sueño. Se
subliman en oro converso, en gotas contables, en uno, dos o cuatro versos
significantes de lo insignificante, de las cosas pequeñas que son, que
nos pasan. Se transmutan en materia poética: en conjunción, las
palabras y los días...
Invierno, 2005.
[ ]
martes, agosto 31, 2010
LECCION DE GEOGRAFIA
"Lejos del mar nunca podrás
ser libre." JM Caballero Bonald, Diario
de Argónida.
Lejos andan los fragmentos del corazón
(explotó como una granada inesperadamente,
o por desidia), y se esparcen
de una parte a otra de una ciudad cualquiera,
sobrevuelan el vacío.
Como esos patos salvajes que hace años
no vuelven, no recuerdan
el rastro de vuelta, olvidaron la geografía básica
y mi corazón por las mordeduras
es el país incompleto. Anhelas reunir,
como el doctor Frankenstein, los miembros,
los despojos del rompecabezas,
e infundir de nuevo la vida
a ese monstruo necesario.
El poeta en Helsinki,
Finlandia (agosto, 2010). Dale al play si quieres verlo o visítame en youtube.
"No sé si mis palabras
son de paz y consuelo
o de desolación."
José Corredor-Matheos, El don de la ignorancia.
A mi amigo el montañero César Abalos que se lo llevó con 36 años un
alud de nieve en los Pirineos de Huesca.
Se lo llevó el último suspiro tan helado
del invierno al borde
de los primeros brotes de una primavera que se anuncia
sin ti...
Se lo llevó tumbando el árbol aún tan pleno
en la nieve. Por qué al borde
del sendero
me lo detienes cuando había por ascender tantos sueños. Por qué
la luz de la montaña es un silencio
ahora inmenso
que atesora codiciosamente tu alma
en un cofrecillo de nubes que viajan siempre
hasta desvanecerse del todo
en el viento solar.
"Un ateo no blasfema nunca, y
un ateo bien educado como yo, menos todavía." Antonio López Campillo, Curso acelerado de ateísmo
"Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade
ciencia, añade dolor." Eclesiastés, 1.1.18.
Es sabido que los fanáticos fundamentalistas ni viven, ni dejan
vivir...
Yo creo: que dios apesta, tal vez haya ingerido
viandas podridas o cadáver del corazón de sus poderes en la tierra
o al revés... Absténganse pues por el bien democrático mientras
investigan el
caso
de comer religión monocorde: produce furibundas diarreas.
Consulte o se prescriba para los infectados, si no fuera
tarde, el don
de
la tolerancia, el de la comprensión; el don del equilibrio
y una sobredosis sin misericordia
de aire fresco y libre de rancios tóxicos contra
esos fascios absolutismos que anhelan de aquellos otros
tiempos pestilentes del nacional
catolicismo.
LA ESPERANZA, EL AZAR Y LAS
MATEMÁTICAS EN LOS HUNDIMIENTOS
"Sólo confío en las cosas
inciertas..."
François Villon, Balada
de Villon, del concurso de Blois.
"¿Y me preguntas hoy por qué estoy triste?
De los álamos vengo."
Ángel González, Otoños
y otras luces.
"Ahora sabemos por qué el Pantano de la Tristeza se llama así."
Michael Ende, La historia interminable.
Si hallas el vestigio en la playa, creo que no es
casual o que el Azar juega
a desmontar esta comedia de cosmos en desorden y viceversa
en espasmos de risa y dolor. Si lo hallas tira del hilo hacia ti mismo
y descifra los binarios, reorganiza el caos de esta revolución
que se avecina, el misterio que esconden, las indicaciones
todavía no visibles ni congruentes, espera
un golpe de suerte, no desesperes. Confía en la ciencia
de la criptografía y espera aun más pacientemente
de lo habitual que el mar traiga lo que no hay sin encomendarte a nada
para que las piezas encajen y no haya de más ni de menos. Comprende
que la Esperanza es un axioma indemostrable
fascinantemente complejo que se fundamenta en cálculos difíciles de
contrastar,
o en irracionales acrobacias en el aire. Sin embargo, sé indulgente
con sus tantas incoherencias, pero no, nunca la rechaces,
aunque sea claroscura o ridícula expresamente. No sea
que puedas necesitarla como es costumbre en los otoños que sobrevienen
como si fueran inviernos, en los habituales hundimientos: en las noches
más oscuras
cuando naufraga la armada invencible en un desierto
sin párpados y no quedan
ni lágrimas, ni cuerpo siquiera para escribir
un verso más...
"Cuando contemplo el cielo
de innumerables luces adornado,
y miro hacia el suelo
de noche rodeado,
en sueño y en olvido sepultado
el amor y la pena
despiertan en mi pecho un ansia ardiente..."
Fray Luis de León, Noche
serena.
Dedicado a Marta. Mi comprensión y mi amor...
Estimadísima Marta:
Ahí fuera estás, pero no, no sola: sin rumbo o rumbo al combate
contra ti misma, mas dibujas [el mundo lo sabe]
en tus manos limpias, sin duda, un camino de certezas difíciles. Creo
que hay:
[disculpa, Marta, que me atreva en aconsejarte] surcan demasiadas
líneas
para el atribulado quiromante en abigarrados bosques, o tal vez sea
que sobran números, símbolos en la ecuación más compleja
que manejas. Pero no es necesario,
no, no has de cambiarla, bella es tal cual, simplifica
desde sus raíces cuadradas, tan sólo, el mismo algoritmo: el que tú
serías
como quieras. Sin embargo, prueba otro camino de tantos que existen,
vuelve
sobre tus pasos y recuerda los días felices: dos pasos atrás, uno
adelante. Apunta
esa brújula del corazón que sólo a ti te pertenece como un tenso arco
y apunta certeramente y marcha en pos y resuelve este galimatías
granado
que es la vida, despejando las nubes más grises, las incógnitas que
puedan
resistirse. No es fácil: si abres las manos mira como aparece escrita
[tan vital
como tú misma] la clave [en sol]. Has de confiar...
Has de confiar en el amor...
Te suplico, Marta, que no lo dudes. Incluso
cuando menos lo parezca te suplico
que hagas las cuentas: el futuro espera, también
los que te aman a este lado de la esperanza. Has de confiar...
Has de confiar en el perdón...
Te suplico me disculpes, Marta, que me atreva
en aconsejarte. Adjunto este abrazo con el torpe mimbre
de unos versos. El amor te guíe de ahora en adelante y sean tus pasos
una flecha en la invicta diana, y sean de reconciliación
y de alegría: sean...
Postdata: Me disculpes, Marta, estos humildes consejos
en verso que llamarán a tu puerta en representación sincera
de mi amistad y comprensión. No te ofendas...
"Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos."
José Agustín Goytisolo, Claridad.
Dedicado a los sin patria, a los sin familia, a los sin techo,
a los sin suerte y que están al otro lado de la frontera de la buena sociedad, a
los sin posesiones ni pijatostes para ostentar: a los vagabundos y a
los don nadie de este mundo, a los que sufren por culpa de tantos que
hay sin alma y sin vergüenza, sin escrúpulos y sin compasión.
Llamas a la puerta y Nadie
responde salvo el Desdén, la Excusa, la Desgana:
Los Tres Cerditos. ¿Quién llama?
––Espero, ayuno y pienso: Soy el Lobito
Bueno.
Llamas a la puerta y esperas
que alguien responda
o no
y tal respuesta parezca
o al menos sirva para resolver el problema
que sospecho es casi matemático: la confirmación de que existe
el cero a la izquierda, que es el desprecio educado
a la cristiana manera, oh, qué benditos
los santos hipócritas...
Llamas o esperas y Nadie
responde: vuelva usted mañana. Sin embargo esperas,
esperas una respuesta que nunca,
nunca llega ni creo que
pueda, pues, el tiempo levanta polvaredas tan infranqueables
que es triste pensarlo, que abisman vorazmente todo,
todo lo que amaste, oh, qué lástima...
Que se pierdan en los incomprensibles colapsos aquellas estrellas
que un día iluminaban tu cielo sin dios
en los días tumefactos
ahora, apenas, iluminado: un cielo adornado de jirones
de luz perdidos en los barrios marginales
del universo, de este caos sin
aquel consuelo...
"Roy: Yo he visto cosas que
vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He
visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la
lluvia. Es hora de morir.
[ Roy muere. La paloma sale volando hacia el cielo. Aparece Gaff ]
Deckard (voice-over): No sé por qué me salvó la vida. Quizás en esos
últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca. No
sólo su vida: la vida de todos. Mi vida. Todo lo que él quería eran las
mismas respuestas que todos buscamos: de dónde vengo, adónde voy,
cuánto tiempo me queda... Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí
y verle morir."
Un memorable pasaje del guión del film Blade Runner que
dirigió Ridley Scott.
De este a oeste la montaña es
llovizna leve. Lírica imposible de ser expresión: y dentro, dentro
de mis cansados ojos como un azucarillo de albor
se desvanece...
Se desvanece como también
se desvanecen mis pasos, mis huellas. Agua es
mi cuerpo; mi sangre, líquida piedra. El tiempo,
un abrazo sin retorno que añoro
algunas veces.
Se desvanece también mi boca luego
mientras recito este mismo verso
como si fuera el último
que recitara
y del que no quedará nada de nada
salvo que por suerte
se desvanezca también en vuestros ojos ahora
como una gota de vida y resistencia
si tú, lector, leyeras o contemplaras
este poema delicuescente como un arroyo. Verdaderamente
te agradezco que me hagas compañía
durante estos pocos segundos que pierdes con
este poeta...
En una de tantas ocasiones que
andaba por la montaña como suelo (especialmente por la Sierra de
Guadarrama) nos encontramos este zorro y yo y por fortuna pude grabarlo
en video, luego con el montaje este encuentro azaroso lo embellecí un
poco más. Este video que, particularmente amo por la experiencia que
supuso para mí haberla vivido, podría de alguna manera representar el
sentido de este poema. Este zorro se me aparece no sé si ¿del vientre
de la niebla o lo parieron los árboles y la montaña?, en todo caso, tal
como aparece, desaparece... Se desvanece como tantas otras buenas y
bellas cosas de nuestra vida que cuando se desvanecen nos dejan un poco
más de soledad y cierta sensación de desamparo y abandono que tal vez
podamos o no rellenar con otras cosas. Dale al play si quieres verlo o visítame en
youtube.
"Ahora, únicamente era
Siddharta, el que se había despertado: nada más. Respiró profundamente
y, por un momento, al sentir frío, se estremeció. Nadie estaba tan solo
como él." H. Hesse, Siddharta.
"--Tu problema, muchacho, es que aún crees, si eres un buen chico,
serás recompensado." Elia Kazan, Los
asesinos.
te olvidarán cuando tus pasos
no resuenen nunca
más
cerca
de aquéllos que tanto aprecias o cuando lejos te halles sabes que
te olvidarán o cuando ceses y no llames
como solías a sus
puertas
te olvidarán así que no podrás eludir y aun denodadamente
la tristeza la canción eterna
de la decepción
lo sabes
te olvidarán cuando tus pasos
no resuenen nunca
más
y su inescrutable hermético y sordo silencio
te haga desaparecer completamente
de sus vidas
[lo sabes no comprender será tu maldición así lo predijo
el oráculo la maldición del porqué
opaco y confuso]
te olvidarán cuando tus pasos
no resuenen nunca
más
te olvidarán inapelablemente incluso
hasta borrar tu nefasto
nombre del corazón
de las piedras
"El Tao que puede ser
expresado no es el verdadero Tao."
Lao-Tze, Tao Te King.
¿Es posible
un poema sin palabras?
Decir
sin pronunciar: no hay huellas
en la nieve. Sólo refulge el pedernal a ráfagas
en tus labios, pero callas. Sólo acaso
estas lágrimas invisibles como puntos suspensivos
en el vacío...
¿Cuánto más se puede decir sin decir nada
en absoluto? Estos versos
por supuesto no, no existen, luego
callan...
Un poeta en Reykjavík... Dale
al play si quieres verlo o visítame en
youtube.
A THOR IN MEMORIAM, EL PERRO QUE
AMABA LA VIDA CON ÍNTIMA Y ANIMAL FIEREZA...
"Un día he de morir... Pero
antes quiero
decir por qué he vivido y para qué."
Victoriano Crémer, Poesía
total (1944-1966)
A Thor.
En un hueco albergas como el sueño de una sombra,
como un telúrico signo dentro de todos los pechos amados
que callan; en un hueco que es
un silencio sin dimensiones como la luna que contemplo
esta noche y que parece un lejano ladrido
y que mueve las hojas de aquellos árboles cuando acuerdan
no olvidarte en sonora homilía: ¿no es acaso tu ausencia una parte aún
de su respiración armónica y vegetal?
El poeta cree, sin embargo, que estás de alguna manera
en este patio, en este valle: que es un hueco, un hueco que es
un silencio fieramente agazapado aún en la alfombra del salón
al acecho del amor que aún esperas
para latir, para mañana ir de nuevo a la caza
de un poco más de amor, por supuesto, después
de la siesta...
"Que el sol vaya a salir
mañana es una hipótesis; y esto quiere decir: no 'sabemos' si saldrá."
L. Wittgenstein, Tractatus
Logico-Philosophicus.
Para mis amigos
Durar tiene un
porqué
Durar hasta cuándo, aun sin un
para qué, un vector
matemáticamente improbable
que conduzca a ese claro
del bosque, pues
No todo tiene una
explicación. Las cuerdas infinitesimales,
los universos paralelos tienen nudos que nunca
desenredo, aun no cesando jamás
en el tan inútil empeño
de intentarlo una
y otra vez...
Durar tiene un
porqué
Simplemente
En verdad ahora por fin
lo sé: mis amigos
esperan que
"-En lo que toca -prosiguió
Sancho- a la valentía, cortesía, hazañas y asumpto de vuestra merced,
hay diferentes opiniones; unos dicen: "loco, pero gracioso"; otros,
"valiente, pero desgraciado"; otros, "cortés, pero impertinente"; y por
aquí van discurriendo en tantas cosas, que ni a vuestra merced ni a mí
nos dejan hueso sano.
-Mira, Sancho -dijo don Quijote-: dondequiera que está la virtud en
eminente grado, es perseguida. Pocos o ninguno de los famosos varones
que pasaron dejó de ser calumniado de la malicia." Miguel de Cervantes,
Don Quijote
de La Mancha, 2.ª parte, Cap. II.
A Bautista en el día de su cumpleaños. No te preocupes por lo que digan
esas víboras rayadas...
Don quijote busca el amor
en una copa
de ron,
y cuán verdadero, ¿o no?
Harto del desprecio y la indiferencia
de aldonza, la porquera.
Harto de un mundo que huele fragantemente
a la Putrefacción que veneran como al Oro, y a esa crueldad
que ésos elevan a limpio
valor en bolsa: Sé que te duele que capitalicen
el dolor ajeno...
Pero no hallas en tus callados pozos más
que una senda vacía sin aquellos horizontes [tan posibles
como creyeras], un sendero sin finales felices,
o un manantial bastante seco y [tal como dirías, repetidamente] tan,
tan cansado...
Pero no: Oh, don quijote, por qué has
de sucumbir
a esta cloaca general que anega
hasta las tierras que nunca
pensaste que iban
a caer en la
sepsia...
"Radix Omnia Malorum Avaritia"
Grafitti, cuyo acrónimo ROMA [La avaricia es la raíz de todos los
males], se popularizó especialmente en las colonias de la Roma Imperial
entre los rebeldes e inconformistas con el sistema de valores y de
poder imperante...
La Corrupción comienza:
antes de morir, incluso, antes de pudrirse la materia frente al espejo
en vencida lid contra el tiempo así al menos dignamente;
o, por el contrario, a compulsivos golpes de codicia como es connatural
en los egregios estúpidos, luego conocemos
"Los cristianos -y hoy
singularmente los católicos- hacen denodados esfuerzos por sostener la
ficción de un dios que les oye y hasta los escucha e incluso les habla
y les responde; es una pantomina tan voluntariosa como indecente."
Rafael Sánchez Ferlosio, God
& Gun.
"Por mi mala cabeza creí en la libertad,
otro respira incienso las fiestas de guardar."
José Agustín Goytisolo, Por
mi mala cabeza.
¿Existirían dios y sus legiones de administradores
y estafas
si no tuviéramos el ancestral tremor
ante la nada, o esa inculcación secular de la culpa y el miedo
y otras ficciones para consolidar sus poderes, sus negocios? Después
de todo, ¿a quién pedirás cuentas si luego escapas
por el desagüe a ninguna parte
y solo? El que imagines: sé tú y por fin
sin qué temer advertirás Ser
Libre
de esos largamente inquisitoriales
carceleros. Parásitos, gorgoritos en La
Conciencia de quien descuidado
les franquea La
Puerta.
O acerca de los prejuicios sin
conocimiento o el conocimiento dado por segundos, terceros o cuartos
traseros y rumores no cabales ni por casualidad aproximados. Es la
muerte de la ciencia y del sentido hacia lo absurdo y sus reducciones,
y hacia la grasienta maledicencia de los que cacarean como gallinas
afónicas por manchar, despreciar o no sé qué daño cerebral padecen para
así fabricar tales cosas o también sentenciar sin cerciorarse y para
qué, ni acaso ¿preguntan lo que no saben?, o sólo es animadversión tal
vez o llana estupidez (o ambas llagas supurantes) a juzgar por el
estilo y estructura que manejan en su energuménico Raciocinio, porque
hasta Rocinante piensa con mejores acordes y más complejos ideogramas
[por fortuna, para don Quijote].
... Después de leer este áspero manojo de versos
recomiendo escuchar el Tristesse Estudio nº 3 de Chopin para destilar
aún más el sedimento o el regusto que se les adhiere, y en la finida
criba deducir algunas pepitas de su algo de tristeza que lleva esta
sátira en general, y de su algo de nostalgia por lo perdido e
irrecuperable en particular].
"Aunque ahora todos te muestren silente rencor, ya vendrán quienes te
juzguen imparcialmente." Séneca, Ep. 79.
Mientras que descifro [y por Cibeles que lo
pretendo
con terqueza] lo que hubiere [y con tristura] debajo del vuelo
del moscardón y aun debajo
de los tantos dimes y diretes de los idiotas, y aun más cerca
del suelo donde zascandilean las sabidillas cucarachas,
donde rechinan en folclóricos patinajes y otras viles danzas
con sus tantas patitas un poco retorcidas como nudos
de a ocho acompañándose de aplausos jondos
y risas mochas y el hiperbárico asombro
de aquel abducido público;
y mientras que a fe yo asumo honestamente
que la ecuación no cuadra y la igualdad que resulta
no es todavía un juicio válido, y todavía incluso me parece
sólo una hipótesis [o al menos, materia oscura]
hasta que la x
no sea difusa o la y
suficiente y operativas
conjuntamente, y diría casi además
que se ha de sospechar de si hay un margen de error o residual
distorsión en el lanzamiento. Así que para bien por sana prudencia
necesariamente se ha de establecer, en su caso, un plan
de correcciones póstumas y breves, pero buenas
disculpas...
aquellos gentiles por encima de la redonda natura
de la verdad cenan lixa lengua de escuerzo y rumian lo mismo
y parlan y anuncian bárbaras afirmaciones, y pactan el ostracismo
de los otros porque les caen del cielo seráficos mendrugos junto
a coprolitos de laxa sabiduría ya maduros, o parlamentan
con el asno académico don "Qué
alto concepto
de mí celebro en mi villa lobo con vellón de oveja" [en
fin, claro
¿qué podría aprender de los humildes? Él Que Es
el Excelentísimo que no lee demasiado]
para pedirle en gravitatoria audiencia
oh, neutrales
consejos
acerca de los bogavantes en hoteles de cinco estrellas
y lo torticero
de quienes no gustamos del lujo por incongruente
con este paciente planeta y dos tercios
de sus habitantes sin puta suerte
ni rala fortuna;
aquellos comensales chapotean en su menguante océano
de jiliput en mesiánicos tonos, o en charcos de muy agria leche
como cotorras dispépticas sin quietud. E incluso se cuelgan a la orilla
del probóscide el ideario zote antes de parir miasmas y decirlas,
o bien explotan sus quistes silvestres y fobias en racimos
engarzados como ristras de perlas blancas sin probable mácula,
y en histrionismos dicen patrióticamente
mano en pecho
o más alto de cara al sol
[después del ya protocolario zullón]
con mala sangre cosas que parecen buen pote y santa ciencia,
a la vez que pochan [y reducen a la enésima] la eidética cebolla
en aceite de ricino superior. Por supuesto, luego purgan
por sus tantas patitas abajo abajo en dicharacheros arroyuelos
que parecen palabras, frasecitas, párrafos
en bobélicos dialectos, mas lo cierto que es sólo,
como dijo el filósofo,
distinta y claramente:
sólo mierda y hondísimos regüeldos...
"Puede que la vanidad de más
de uno quede afectada. Pero la física sabe hoy, en efecto, que la
materia, incluidos nosotros mismos, está compuesta en un 999 por mil de
puro vacío. Verdaderamente, no somos nada." Manuel Toharia, Hijos de las estrellas.
"... no siempre una derrota es un fracaso ..."
Félix de Azúa, Mansura.
"... lo sabemos bien: los mejores de entre nosotros no regresaron."
Viktor E. Frankl, El
hombre en busca de sentido.
Si cumplieras los cuarenta
no olvides la gesta
de Leónidas en aquel mistérico, sinfónico y desconcertante desfiladero
de pesadilla en olíbanos de muerte. La Historia en aquel entonces [tan
absurda
como ahora] sólo era una gota en el océano y tal barahúnda era menos
[tan ahora como antaño] que las cenizas de la misericordia
del Innombrable. A Leónidas [y a su hueste] les sobrevolaba el Fracaso
por encima de sus cabezas [como lo suelen esas carroñeras, además
de ruines, hediondas aves]: eran negras sombras y arqueros
en la otra mitad del cielo, e infinitamente, pues, les superaban sin
duda
en número las tropas de Jerjes, los henchidos [casi malvados] tontos
y la miserable maledicencia, [oh, sí] las Ratas que echaban
espumarajos por la boca en la refriega, los que perdían
el culo tras la gloria y dos o tres mil dólares, o un puesto directivo
para adornar el último estante, la fachada del edificio
o la vaciedad del salón [oh, sí] exquisitamente decorado
de escoria esnob [y en sí o para sí aparentar que no es sólo mísero
sílice y polvo]. Los que adoraban la máquina de picar
carne humana de la marca F. A. von Hayek y su legión y coro genuflexo
de pijosliberales sociedad anónima [oh, sí, muy devotos, caritativos y
cristianos
santificando en el nombre del Padre el inicuo sistema].
Los putos mercachifles y corporaciones neoalgo
que a punta de rifle cazan impunemente los últimos elefantes
en sus safaris privados, [Humanidad,
Justicia Social, Derechos Humanos, Democracia
de la verosímil, que no la del teatro
de títeres y lengua de trapo tan vidriosa y doble
como ahora...]
Leónidas, ni qué decir tiene, [y los suyos]
comprendieron sin [apenas] esperanza esa estampa del mundo,
y en sus hígados la tatuaban para no olvidarse. Así que aceptaban
su destino después de lanzar al aire sus propios dados
tan libres e indómitos [como ahora]. Sin embargo no,
no se rinden. Entonan el canto del humilde
en la parrilla ardiente. Pertrechan las doscientas trirremes
y Leónidas, el santo perdedor, el rey
de los trescientos mendigos, iza en lo más alto que pudo
el pendón de la derrota. Oh, sí, nunca se enorgulleció más de ser
el último de la fila. Avanzan y saben [sin dios, sin fe ni paraísos
para crédulos o encantados por el santo huevo de la Serpiente de Roma,
sin religiosas mentiras ni huecas esperanzas]. Los guerreros antes de
caer
guardan el alma en bien sellados cofres de cobre. Avanzan y saben
que el último tramo es siempre el más arduo e interminable en los
límites
hacia los otros ¿cuarenta y tantos? Avanzan y saben
y a contracorriente y hasta el final de la escapada es el viento
limpísimo
de la montaña su mejor y entrañable
amigo y aliado. El resto, qué importa, ¿quién no sabe
el desenlace de la Historia? ¿No es acaso predecible? El grito
es la verdad. El grito es digno en su existencia desnuda
frente a espejos rotos. No haré más preguntas al testigo. Visto
para sentencia. Se levanta
la sesión. Sin embargo la lucha
sobrevive...
[Vencen los Cabrones como siempre tal como estipula el contrato
con el mundo que se ha creado.]
Dedicated to Christina [from
Germany] because once she smiled so truly pretty near O
Cebreiro walking El Camino de Santiago
under a strange sky...
"Soy un árbol que ha crecido a la sombra, y hoy extendí mis ramas para
temblar por poco tiempo a la luz del día." Gibrán Jalil Gibrán, Las
Alas Rotas.
ES Christina y a lo lejos: y me sonreía hacia el
fondo
donde acaba
la luz sutil como de abrazos presentidos
la montaña colgando apenas de un segundo sin peso
la inflorescencia de mayo en un cielo de oleajes amarillos
la sonrisa que resplandece de este a oeste lo que ensombrece la vida
ES Christina y a lo lejos: y me sonreía hacia el fondo
donde acaba el paisaje, el camino
[en un celaje de nubes cúbicas mientras cierro el libro
y mi corazón de nuevo: cuando anochecían las certezas últimas
que abandonaban el fragor de la batalla muda de siempre
hacia un incierto, antiguo y conocido
cansancio mío]
ES Christina y a lo lejos y me sonreía: infinitamente...
Dedicato a te, indimenticabile
e cara Isabella: pellegrina che conobbi nel Camino de Santiago
attraverso suoi loquaci sogni... Ringraziamenti soprattutto a te,
eppure anche a Mauro, a Lele, a Roberto, a Francisco e alla sarda
Giovanna [qui è una grande entusiasta per Ariosto e il suo
epico Orlando Furioso,
quindi semper io mi domando veramente se Giò è: ¿o Bradamante o
Angelica?].
"¿Quién mis voces ha escuchado?"
Pedro Calderón de la Barca, La
vida es sueño.
Cuando todos duermen tal vez negociando la Paz
con las Sombras, conversas con tus Sueños tú, Isabella: al menos
tu voz apacible como si de la Nada surgiera recorre
la estancia vacía y la siembra de palabras fértiles [como una bandada
en vuelo de aves dibujando acrobacias de Signos
contra el ancho Silencio], pero no recolecto más que indiscernibles
Rosettas e ignotas tertulias o líricos nudos. Tú, Isabella, ¿vives
qué sueños. Sueñas que vives? Ahora comprendo que así es
cómo embelleces los jardines de tu Alma [que habla por ti] cuando nadie
puede verte al otro lado del espejo por entre
la reverberación de la bóveda y sus laberintos imposibles y entonces
finges dormir secretamente o duermes tras los visillos más viva, más
despierta
que los otros. Lo so:
Perchè la Verità nel mezzo di questi boschi fluisce
dalla fontana di tuoi sogni, y los regalas como el oráculo
al poeta insomne
cuando todos duermen tal vez gestando una metamorfosis
u otros renacimientos, y antes que el sol sea [si asoma] otro punto y
aparte,
otra estrofa en la cima de la deforme e incesante Girándula
de la Fortuna: el iris tuerto que riela sobre las cuerdas trémulas del
piano
[que son de Agua] y que pisa sin piedad el macillo salomónico
sobre las sílabas tónicas al azar, sin rima ni providencia,
del Verso y la Vida. Qué será,
será...
Dedicated to Suzanne, pilgrim
from Chicago (Illinois, USA) to Santiago
de Compostela.
"¿Para qué abandonar mi guarida celeste?
Llamaba una campana." Pablo García Baena, Los Campos Elíseos.
Es la Memoria una casa de verano
y donde, sin embargo, soleada Suzanne sueña
bajo el Pórtico [te recuerdo]. Quién no lo sabe. Es un Ángel
que porta una candela de incienso y palabras y después
de cada jornada [es cierto] un poco de té
y en la última escena, dormida [te recuerdo]. Dulce,
dulce Durmiente. Buen Camino,
mi niña. [Cuánto duelen, es cierto, los adioses
que se pierden como marinas
miradas en mares
abiertos. Me pregunto cuándo se apearon
los ángeles...]
Sospecho que es [y lo será] también aquella casa,
asimismo, mi casa de invierno cuando las horas y los sueños
sean tan escasos como innumerablemente quizá sea
la vigilia de la Nostalgia
sin horario, sin
lírica
[como aquellos faros viejos e inútiles del fin del mundo
en el fondo de un medio vaso]
de aquellas hojas caídas
de los más amados y vivos árboles
del Camino aún palpitante en el pecho de las piedras. Luego
piedras como estrellas sin cielo. Luego piedras ya frías
del otro lado del pretérito
imperfecto...
"la tierra le tapó las manos
la tierra se lo tragó
como evitándole vergüenzas
al poco amor universal
[...]
por el barranco donde tienen su guarida los loros
pasa en forma de río que no llegaba al mar"
Juan Gelman, Los poemas
de Sydney West, Lamento por las aguas de Bigart Sample.
Volvería a casa si tuviera la certeza
dónde ir, dónde está. Desapareció un día
bajo la tierra la casa de mi padre. Comprendo
que después del sueño
y de no poseer Nada a qué poco importa poseer
cuando despiertas frente a cielos
mentirosos
queda sólo el Camino y el viento salvaje
bajo los párpados. Acepto dolorosamente. Acepto
mi destino y el de los otros...
Dedicated to Carola from
Venray, Holland [Nederland, Netherlands, Países Bajos].
"...de una cosa estoy convencido: que la necesidad de consuelo que
tiene el ser humano es insaciable." Stig Dagerman, del cuento breve
escrito por este sueco libertario de casi, casi el mismo título que la
cita.
"Es increíble las pocas ganas que tiene uno de fingir en ciertos
momentos." Michelangelo Antonioni, La
notte. [Del guión del mismo filme. Diálogo entre el
moribundo y su mejor amigo.]
De ser colonizados algunos pechos por esos
malditos peces
de arpones y acículas y rotos cristales y astillas
como redes de arrastre, escribirían
con sus corvos dientes a tientas en las paredes
del corazón, pero más allá de las depresiones en los cráteres
de los ojos, en conjuntos vacíos y en áridas bellezas
que en pie aún resisten. Pero más adentro como pétalos
desprendidos fuera del acuario adonde van cayendo de rodillas
como lágrimas hasta el fin de estos espasmos
y relieves casi sarmientos de sanguina
en el rostro revelado,
escribirían por ejemplo cuánto
hambre se les amontona, cuánto aman y no hay qué amar, cuánto
les desprecian [y tanto, ¿por qué?], cuánto manchan los falsos y quema
el frío en la desgana, cuánto desgarran la piel [en verdad,
no tan dura] las fauces de la soledad que les despedazan
los días infames, cuánto duele durante años
dentro de la bota una piedrecita, o cuánto más escandalosamente
agonizarían acaso en el suelo a pinceladas gruesas
de tiempo y asfixia o de malísima suerte,
pero, es verdad, a veces, los hermosos vencidos,
como campanas que repican rellenas de licor y sentido, sin qué decir
doblan como latidos aprisa, aprisa en el oído
del conmovido poeta
cuando la sangre despierta de noche en el beso
a la durmiente que camina entre los vivos
y los muertos
cuando la soledad de unos se restriega
contra la soledad de otros: tan cerca y solamente
respirando
cuando la caricia de mirarse es hasta un tanto tristísima en el aire,
pero es también la insaciable necesidad
de consuelo
cuando los versos
que escribo acuden como el testimonio
de aquellas horas, pero ciertas en la palpitación,
luego mansa como lo es la lluvia de Venray aquellos días
despeñándose del cóncavo laberinto por la úlcera parloteante
de los tejadillos, por la pringosa neuropatía
de los tiovivos sin lucecitas en el destejer y demarrarse
o al derecho o al revés confusamente y escurriéndose el hilo nudoso
de sus vástagos espectrales en círculos
vidriosos
cuando la verdad es aún evanescente, pese a ser memoria
sin querer en estas manos, o peregrina aún por un sendero de pólvora
de hormigas por la discontinua línea del corazón
hasta el límite de las apariencias
y las palabras
como un manantial de signos para nada que nunca nadie descifraría
en el olvido, porque sólo aquellas hormigas saben
de la clave y de los fragmentos que abandonan
de repente en el naufragio
...en estas manos, todos los restos
como una isla que espera siempre un poco
de todo, un poco de nada, pero siempre
desierta sin viernes,
sin vosotros...
Dedicado a Nuria, a la que
tanto amo, quiero y estimo durante tantos tantísimos años...
"¿Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?"
Pablo Neruda, Libro de las preguntas.
No creo. Escruto
los caminos desde la encrucijada que me desafía
del ayer en adelante. Los impugno. Anhelaba factores los
alterar,
pero inútilmente: se me negaron de siempre
las matemáticas y la contabilidad que se gastan esos
miles de listos largos en malicia y disléxicos, difamadores
mangosta
y otros coprozoarios; se me negó también la física indigesta
de los conjuntos acompañados del simplón
simplicísimo runrún del rencor
y el odio a dos lenguas, incomprensibles ambas. Porque al contrario
el poeta hace largo tiempo decidió Ser por
decencia
de los últimos de la clase cerca de las ventanas,
o un santo perdedor más
o menos...
Y en este pentagrama, sin embargo,
no acierto, no
marcan el compás debido, se me parecen sólo luciérnagas
sin traducción
como del fondo oscuro una serie de notas imperfectas
a pie de página, [porque en efecto
Todo es tosco recorrido y Azar], como ramas secas a
posteriori
que se rompen sin estridencias o flotan con rumbo a nortes aparentes
al encuentro de no sé qué porvenir ilusorio,
o se cansan de ir a contracorriente en este río a la mitad
de mi vida, tal vez, sin armonía la composición que un día
de tantos se descompondrá sobre un montón
de trigo.
[No creo que haya más versos que escribir
en este poema...]
El poeta en la cima de la Peña
Blanca, vertical, caliza y guardiana almena peñascosa de Peñalba de
Santiago, la que también alberga a sus pétreas enaguas de lino blanco
la cueva ermita de San Genadio, ermitaño clave y revolucionario que fue
en lugar y paisaje de eremitas y monjes: el Valle del Silencio en la
comarca del Bierzo [al noroeste de España].
Blanquísima por la luz
mordida cuando despiertas,
o dulcedumbre con manos de albura
que sanan de viva piedra: virgen,
troyana y madre.
En tu alma cumbre
cicatrizo al fin los párpados cálices, y abandono
un deseo hasta el otoño que devenga
si viniere. Así que otra vez me hables
asimismo desnuda y con este poeta echado
sobre tus latidos amables
[que de adentro
arrancan de raíz del centro
de la tierra.]
Cuánto amor, evohé, se reúne alrededor
de un corazón de tan esponjosa materia, y cuánto se me crea
a la vez que de nuevo vislumbro tu cuerpo bañándose
en claridades [no previstas en mi pagana biblia
de cabecera] guardando el secreto del silencio
en sus tebaicos brazos después de caída
generosamente la lluvia
[como un milagro en los cansados pies
de los desiertos de este poeta...]
Dale al play si quieres
contemplar las tierras, las montañas, el valle que ha inspirado este
poema y además escuchar el recitado del poeta [más o menos afortunado]
al final de este video: que realicé para que así contemplándolo
entendieran unos amigos mi pasión por estas alturas y sus silencios.
Puedes también visitar mi sitio en youtube para visionar éste y otros
videos también de mi cosecha: http://www.youtube.com/filosofoerrante.
BREVIARIO DE PODREDUMBRE.
HIPOCRITAS Y DE DERECHAS, qué cruz...
"No me contéis más cuentos,
que vengo de muy lejos
y sé todos los cuentos."
León Felipe, Parábola y poesía.
Debajo del culo adiposo del hipopótamo barbialbo
se acrecientan el Magister, el soufflé Seta y las
Moscas labiadas,
y articula el mayúsculo esputo que lametean
los irrisorios dislálicos,
los lacios tontos y los santos bipolares
con gomina
y vítores miasmáticos y viva
españa. La vieja guardia del Apocalipsis
y los tres o cuatro jinetes y los numerarios a horcajadas
sobre su tan brevísimo
y triste talento
cabalgan
sobre burros hirsutos o torpes
y magistrales burradas. Descerrajándose sus chirrioflatulentas
boquitas
de cereza estos braquicéfalos artistas
de la desvaída memoria: se les atascan las elongas quijadas,
cabríos aprendices
de Mefisto...
en halitoseísmos y a trampantojo y en palabrones
más gruesos y sin mesura
que su febril hemoptisis culebreándose
por las comisuras umbrosas
hasta la ciénaga,
"Hay una cosa que se llama
tiempo, Rocamadour, es como un bicho que anda y anda."
Julio Cortázar, Rayuela.
Si naces hija mía alguna vez
te suplico recuerdes el Amor
con el que se te concibió, qué más
puedo pedirte, te asiste la Razón
en lo que concierne a las raíces podridas
del orbe que transitarás de aquí
en adelante, mas quiero pedirte no sucumbas en fin
al Odio, ni a otras industrias similares.
Si naces hija mía alguna vez
serás la majestuosa espiga, la corola boreal y el fruto
que redime
por lo que tanto merece
haber nacido [y morir, es cierto, alguna vez
que otra]; serás la corona también
de un rey sin patria por la cierta fatiga [en fanegas rotas]
de haber vivido, haber amado tanto
en esta vida que hierve todavía [y quema
de vez en cuando]. Te suplico recuerdes
que esa aventura exige
de un mínimo de decencia y de verdad
en tus silencios, o en tus latidos y expresos
que empujarán tus pasos de aquí
en adelante; exige de una mirada tan limpia e incesante
como puedas en este lodazal de Hombres y cerdos. Te suplico
que tu Revolución comience sin duda ni vacilación
en destronándome...
"Y a un mundo que no tiene
pies ni cabeza, de merced se le da [nombre
de] el descabezado." Baltasar Gracián, El
criticón.
No conviene, poeta, que despiertes, reúne
los trozos huérfanos
de ti mismo, de los otros, del mundo
conocido esparcidos en el espacio
de la bestia triunfante
y anda con esta corona de carnaval a cuestas
hasta la meta disponible. No mires atrás. Abandona
en la cuneta las paradojas indelebles
y los desconciertos, uno a uno
recopila los rostros desdibujados de todos en la galería secreta
[y llora si pudieras encontrar el manantial
en el Jardín Terreno] o recuérdalos cálidamente
siempre tal cual desaparecieron en la última escena
del teatrillo de sombras chinas
tras el telón y, aunque te nombren el desertor y el extranjero
y te nieguen el pan y la sal en el destierro
y cierren sus puertas, prefiero ser [el viento en los sauces]
el proscrito invisible con una determinación sin brújula
a refugiarte lejos, tan y tan lejos como alcance
de la especie incongruente...
"La hora del lobo es el
momento entre la noche y la aurora cuando la mayoría de la gente muere,
cuando el sueño es más profundo, cuando las pesadillas son más reales,
cuando los insomnes se ven acosados por sus mayores temores, cuando los
fantasmas y los demonios son más poderosos..."
Ingmar Bergman, La hora del lobo. [Del guión del
mismo filme].
Oráis al dios del dinero antes de escuchar
el sermón de los domingos, o antes de firmar otra pena
de muerte. Oráis al carnero necrofílico que berrea,
que sonríe en pantalla abiertamente complaciente con un rictus
de locura y desgracia zopenca que destila
de sus manos de torpe carnicero, que masturba en psicofagias
a los más borreguiles dopados que no saben
más que de sus reductoras fronteras y de sus banderitas
con alfileres
que clavarán con esa crueldad [la Peste
de nuestro tiempo] sin la mínima decencia en mapas
de otros colores...
¿Cuál será la próxima guerra
para estos memos cum laude? Por los gusanos sabréis dónde
se pudre el queso tan codiciado en las pesadillas...